miércoles, 5 de agosto de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (sexta parte)



Después de haber presentado a la actriz austríaca Marisa Mell (1939-1992) y de haber visto su presencia en los medios españoles (segunda y tercera parte), así como su carrera cinematográfica (cuarta y quinta parte) recogemos en esta entrada los libros centrados en Marisa Mell.

A pesar de existir tres libros editados sobre Marisa Mell (todos, únicamente en lengua alemana), no es fácil seguir la vida de Marisa Mell. Muchos interrogantes y contradicciones existen sobre su persona que seguramente seguirán así, pues ella misma jugaba con este aspecto.

En este entrada nos centraremos en la propia autobiografía de Marisa Mell (Coverlove), mientras que en la siguiente, en otros dos libros centrados en ella: el redactado por su íntima amiga y compañera de estudios en su formación como actriz -Erika Pluhar, Marisa- y el escrito por un fan que intenta reunir todas las informaciones sobre ella -André Schneider, Die Feuerblüme-.

 
 

Coverlove, de Marisa Mell

 
 
 


El primer libro para seguir su vida fue su autobiografía Coverlove (editorial Strahalm, Graz/Wien, 1990). Se trata de una especie de biografía en la que, más que centrarse en aspectos de su vida o de su carrera, pasa revista a los hombres que pasaron por la vida de Marisa Mell. Al parecer, no hay que hacerle mucho caso a lo que en el libro ella misma (se supone) escribió: Coverlove fue un pretexto para ganar dinero en una época en la que el trabajo había disminuido y se encontraba en una difícil situación financiera. Además, en ella se presenta como la Marisa Mell que esperaba el público: devorahombres, picante, más un personaje que una persona. Debido a lo difícil de encontrar este libro, incluimos a continuación la mayoría de las fotos que en él se incluyen, así como un resumen detallado de su contenido. Esta frase resume el libro: Las películas son mi vida y mi vida es una película.

 
 
 


Pocas informaciones da de su vida, salvo que nació el 24 de febrero a las 10 horas, presentándose como una Piscis con ascendente Escorpión (al parecer, ese no era su ascendente, sino Sagitario), cuyos padres se divorciaron a los cuatro años. Era una niña fantasiosa cuya madre (Wilma) trabajaba controlando pensiones en una correduría de seguros. Sin embargo, no menciona en su libro otro trabajo de su madre, como portera de un colegio, en el cual vivió sus primeros años, como veremos en otra entrada. Con quince años, tras ver La Dama de las camelias y admirar a Greta Garbo y Sophia Loren, decidió apuntarse a la escuela de teatro Guadernak de Graz.

Le picó el gusanillo del teatro y por eso decidió continuar sus estudios en el Seminario Max-Reinhardt de Viena, una de las mejores escuelas de actores de lengua alemana. Se presentó a las pruebas junto a otros 400 candidatos, siendo ella una de las 20 personas aceptadas. Describe estos años como los mejores de su vida, en compañía de otros futuros actores como Erika Pluhar, Heidelinde Weis, Gertraud Jesserer, Senta Berger, Dany Sigel, Ernst W. Marboe, Arhcim Benning y Klaus Wildbolz. Su debut profesional fue en el teatro de Josefstadt de Viena con la obra Jahrgang 59. Su debut en cine fue con la película Das Nachtlokal zum Silbermond, y con su primer sueldo invitó a sus compañeros de estudios a restaurante lujoso. El cambio de su nombre de pila (Marlies Theres Moitzi), que sonaba muy local, por el más internacional Marisa Mell, se debió al productor señor Müller, como ella lo llama en Coverlove, que buscaba un nombre que sonara más europeo. Menciona de su vida sus creencias religiosas, que van a más con los años, manteniendo una cordial relación con el Arzobispo de Viena entonces (Franz König).

En el libro aparecen mencionados los siguientes (más o menos) hombres en la vida de Marisa Mell. Curiosamente, su único marido, el suizo Henri Tucci aparece mencionado de pasada, como amigo de muchos años, sin entrar en más detalles.

-Alain Delon (actor francés): se conocieron en un tren en dirección a la antigua Yugoslavia, y ella no quería estar con él, cayendo en sus redes en Roma.
-Curd Jürgens (actor alemán): él la invitó a hacer nudismo.
-"Franz" (nombre oculto pues siguió siendo amigo suyo, después casada y con hijos), un medio italiano con el que Marisa Mell perdió la virgnidad, que formaba parte del coro de niños de la iglesia de Don Bosco en su ciudad natal, Graz.
-Warren Beaty (actor estadounidense): únicamente se besaron durante las pruebas para su obra en Broadway Mata Hari.
-Reza Pahlevi (Shah de Irán-Persia): cuatro años de relación secreta.
-Stephen Boyd (actor británico): tuvieron una relación en Madrid, durante el rodaje de la película Marta (José Antonio Nieves Conde, 1971). Celebraron una boda gitana con flamenco y tuvieron que dejar su relación por la salud de él.
-Roman Polansky (director de cine polaco): lo define como un amante poco pasional.
-Tadeusz Katner (pintor polaco): hizo un trío con el hermano de este (Witold), sin saber distinguir quién era quién.
-Walter Giller (actor alemán): diez días de pasión en Gran Canaria durante el rodaje de la película Der letzte Ritt nach Santa Cruz (Rolf Olsen, 1964).
-Pier Luigi Torri (productor de cine italiano): el amante más complicado, durante los dos años y medio de su relación, y del cual perdió un hijo, durante la celebración del Festival de Cannes de 1969.
-Sammy Davis Jr. (cantante y actor estadounidense): únicamente amigo, preparando un proyecto sobre su vida en el cual ella interpretaría a su mujer, que no se llevó a cabo.
-Bob Evans (productor cinematográfico estadounidense): romance aburrido, al sentirse ella en una jaula de oro.
-Frank Sinatra (cantante y actor estadounidense): a pesar de los intereses de él y de enviarle orquídeas, no pasó nada entre ellos.
-Jaime de Mora y Aragón (aristócrata y actor español): sólo fueron amigos, se sentía con él como si tuviera que ser cortejada mucho tiempo antes de que pasara algo entre ellos.
-Darry F. Zannuck (productor de cine estadounidense): No aceptó su propuesta de ir a Hollywood para hacer carrera en compañía del actor Jerry Lewis. Se sintió con él como si fuera un cigarrillo: si el cigarro no da fuego, se enciende otro.
-Omar Sharif (actor egipcio): no pasó nada entre ellos, salvo que se encontraron en el casino de Cannes y él le dio suerte, al decirle a qué números tenía que jugar.
-Ivo Pitanguy (cirujano plástico brasileño): Marisa Mell menciona las mujeres famosas a las que él operó, como Rachel Welch, la princesa Ana de Inglaterra, Margaux Hemingway, Marisa Berenson, Jackie Onassis o Gina Lollobrigida.
-Michel Piccoli (actor francés): reconoce que no le parecía atractivo, pero que al demostrar valentía rodando una escena con tigres para la película Diabolik (Mario Bava, 1967) ganó en atractivo y apreció entonces sus buenas dotes como amante (salvo su fijación por el trasero femenino).
-Julián Mateos (actor español): único amante español mencionado en Coverlove.
-Anthony Perkins (actor estadounidense): ella tenía mucho interés en probarlo como amante, pero pronto se dio cuenta de su homosexualidad; él estaba más interesado en Julián Mateos que en ella, cuando coincidieron los tres en un festival de cine de Buenos Aires.
-Alexander Onassis (hijo de Aristóteles Onassis): lo conoció en Roma gracias a su amiga Ira de Fürstenberg y tuvieron una relación de tres semanas, que se truncó por la muerte de él en accidente de avión.
-Billy Wilder (director de cine austríaco): apareció en su hotel a las cuatro de la mañana en compañía del productor Charlie Feldman: le habló de protagonizar una película, que no prosperó.
-Gianni Angelli (empresario italiano): como jefe de la FIAT le regaló un coche y lo consideraba un buen amigo para siempre.
-Helmut Berger (actor austríaco): lo presenta como un hombre multifacético, desde suicida y drogadicto a loco, bueno y malo. Fue amante y amigo, y ella se encargó de cuidarlo cuando quiso suicidarse.

Como resumen de los hombres de su vida ofrece la siguiente frase: Los hombres son un descubrimiento maravilloso, sólo hay que entenderlos. Lo que una mujer necesita es la paciencia de una mujer. Entonces se puede conocer al hombre. Todas mis relaciones con hombres -también las malas- han sido positivas: he experimentado al hombre entero.

Gracias a este libro queda constancia de uno de los pocos premios que recibió Marisa Mell a lo largo de su vida: en el año 1985, en Roma, como caballero de la nueva Europa.


Faltan, en cambio, en Coverlove menciones a relaciones de pareja que fueron importantes en su vida, como John Philip Law, Gianni Machia (entre 1977 y 1980) o el pianista Maurizio Libardo. En España fue muy mediática entonces su relación con el playboy y productor cinematográfico venezolano Espartaco Santoni, entre los años 1973 y 1975, llegando a anunciar su boda, como se ve en este recorte de prensa.



De todos estos hombres ella decide quedarse con uno, su hombre más especial: su perro afgano Rocco, que adquirió en Madrid durante el rodaje de su película Pena de muerte (Jorge Grau, 1973), y cuya anterior dueña había sido la Marquesa de Villaverde. Rocco vivió con ella doce años y medio y con su muerte (el 24 de septiembre de 1984) decidió empezar a pintar, mencionando que llevaba por entonces  pintados (en el año 1992) 150 cuadros de estilo figurativo pintados, mencionando el éxito de las exposiciones llevadas a cabo en Alemania y en Austria. Al parecer, según otras fuentes, su éxito como pintora (al menos vendiendo cuadros), no fue tal.


En su libro Coverlove no ofrece informaciones de su relación con Espartaco Santoni, algo que el playboy y productor venezolano sí hizo en su libro No niego nada (1989). Espartaco produjo tres películas en las que Marisa Mell participó: La encandenada, 1973 (protagonizada por Richard Conte), Pena de muerte (1973, protagonizada por Fernando Rey y Espartaco Santoni), Infamia (1974, protagonizada por Francisco Rabal).


En No niego nada se menciona el primer encuentro entre Espartaco Santoni y Marisa Mell (que ella había olvidado con los años): en Roma, pareciéndole entonces a él una actriz morena de ojos inmensos, del color de la hierba. El reencuentro fue en Nueva York, donde ella estaba representando Mata Hari.

Pena de muerte fue la primera película que produjo Espartaco Santoni en la cual Marisa Mell participó: fue una producción de Emaus Films, con la colaboración del productor Ramón María de Larrea, rodada en La Toja (Pontevedra). Marsia Mell había salido de su relación con Pier Luigi Torri, que había estado en la cárcel. Su mejor amiga entonces era Urusla Andress y hablaban a diaro por teléfono. En 1973 Marisa Mell acudió a la gala de entrega de premios del Círculo de Escritores Cinematográficos, entregando el premio a mejor actriz a Analía Gadé por su papel en Las melancólicas. El romance entre Marisa y Espartaco empezó a figurar en muchos medios gracias a la labor del publicista de la película Pena de muerte, e incluso hablaron de un posible matrimonio. Vivieron juntos en Madrid durante un año, y ella le ayudó a decorar su piso.

Fueron a Roma, donde Marisa tenía trabajo: su piso era un dúplex tipo palacete desde el que se divisaban buenas vistas de la ciudad y que entonces lo reclamaba el estado italiano, por los problemas de su expareja Pier Luigi Torri. Según Espartaco, Marisa estaba obsesionada por el espiritismo y por sus experiencias extraterrestres: diariamente se comunicaba con espíritus en sesiones privadas que ella tenía con Franco, su agente publicitario italiano. Ella llegaba a despertarse por la noche con gritos para ahuyentar espíritus.
La segunda película que produjo Espartaco Santoni fue La encadenada, que se rodó en Vigo: Marisa se volvió exigente y Espartaco fue perdiendo el deseo. Su tercera película Infamia, fue una convivencia difícil, pues ella seguía con su tema de espíritus: acabó la película y se volvió a Roma. La conclusión de este romance, para Espartaco Santoni, fue la siguiente: sólo fue un año en su vida, pero guardaba un maravilloso recuerdo de ella; para él Marisa significó una etapa muy importante en su vida.

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