miércoles, 29 de julio de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (quinta parte)



Seguimos repasando la carrera cinemotográfica de Marisa Mell. En la entrada anterior vimos sus películas hasta el año 1970, recogiendo aquí las siguientes, hasta su última película en 1992, el mismo año de su muerte, cuando contaba con 53 años.

1970-Casanova & co.

1970-Las bellas

 

1970-Las fotos de una mujer decente


 

1971-Historia de una traición


 
 
 




miércoles, 22 de julio de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (cuarta parte)


Seguimos rescatando del olvido a la actriz austríaca Marisa Mell, después de haber presentado anteriormente a esta actriz (primera parte), así como recopilado su presencia en los medios españoles (segunda y tercera parte). En esta ocasión, nos centramos en la carrera cinematográfica de Marisa Mell

Marisa Mell actuó en 59 películas, 2 cortometrajes y 9 producciones para televisión, además de un fallido musical en Broadway. Seguramente sea un lugar común hablar de Marisa Mell diciendo que su belleza fue contraproducente: jugó en su contra y tuvo que luchar por ser más que una cara o un cuerpo bonitos. En su mejor época fue de una de las actrices mejor pagadas, llegando a ganar de doscientos a trescientos mil dólares por película.

Su carrera empezó (y terminó) en el cine austríaco, continuó en el cine alemán y se diversificó por Europa, apareciendo en películas inglesas, españolas, francesas, que en muchos casos fueron coproducciones con otros países (incluyendo Yugoslavia -Dr., Sonja Jovanovic, 1962- y México -Traficantes de pánico, René Cardona Jr., 1977-, por poner dos ejemplos curiosos de su carrera). Pero, sobre todo, como consecuencia de residir muchos años en Roma, apareció en muchas películas italianas. Se puede decir que (casi) por ninguna de ella ha pasado a la historia del cine, salvo, tal vez Casanova'70 (Mario Monicelli, 1965), junto a Marcello Mastroianni, y que fue candidata al Oscar al mejor guión original.


 
  
En muchas ocasiones (más de las que debería, pues contaba con una refinada formación como actriz) apareció películas de serie B, C, o incluso Z, pero, algunas de ellas, con el tiempo, se han convertido en películas de culto como French Dressing (Ken Russell, 1964), Diabolik (Mario Bava, 1968 -sustituyendo a la inicialmente prevista Catherine Deneuve, que sólo llegó a rodar una semana-), Una sull'altra (Lucio Fulci, 1969), Infamia (Giovanni d'Eramo, 1974) o Casanova & co. (Franz Antel, 1970, junto a Tony Curtis). El público austríaco, en cambio, la recuerda más por haber dado vida a la emperatriz Sissi en la producción televisiva Elisabeth, Kaiserin von Östereich (1972). En apenas diez años, entre los años 60 y 70 llegó a rodar 30 largometrajes.

 
 
 
 Marisa Mell fue, además de una buena actriz con una no tan buena carrera, lo que hoy se consideraría una it girl que creaba tendencia. Como muestra, dos anuncios que protagonizó, uno de jabones y otro de gafas, en dos etapas diferentes de su vida (1964 y en los años 80).

 
  

miércoles, 15 de julio de 2015

miércoles, 8 de julio de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (segunda parte)


Presentamos en la anterior entrada a la actriz austríaca Marisa Mell. En estas dos entradas nos centramos en la presencia de Marisa Mell en los medios españoles. Recogemos por orden cronológico las portadas y reportajes de numerosas revistas, sobre en los años 60 y 70. 

Algunas de estas revistas pueden verse en el siguiente vídeo, así como las portadas de Marisa Mell en medios de otros países. Obviamos -por problemas de censura de Blogspot- aquellas en las que aparece totalmente desnuda a partir de los años 80, como Clima, Party, etc.


Estas fue la presencia de Marisa Mell en medios españoles durante los años 60:

1966
Cartelera Turia/Cine en 7 días/Fans/Fotogramas/Semana/Triunfo

 
 
 
 
 
 
 


miércoles, 1 de julio de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (primera parte)



Marisa Mell (Graz, 24 de febrero de 1939-Viena, 16 de mayo de 1992) fue una de las actrices austríacas más conocidas del siglo XX. La más internacional (con permiso de Romy Schneider) y la más activa en el cine español (junto a Maria Perschy).



No ha pasado a la historia del cine por (casi) ninguno de sus papeles, sino más bien por su imagen (sex symbol del cine europeo de los años 60 y 70). Su biografía, por otro lado, no deja de ser interesante y contradictoria: fuertes convicciones religiosas, creencias en el más allá, dependencia afectiva y sexual respecto al sexo masculino, fumadora compulsiva, cocainómana y alcohólica, así como adicta a la morfina. Además, no supo -o no pudo- afrontar el paso de los años, creyendo poder hacer papel de chica joven y guapa con 50 años y un aumento de peso notable.