miércoles, 26 de agosto de 2015

¿Outsiders? eurovisivos (2015-2005)



En los meses de verano no se suele hablar tanto de Eurovisión, y menos de aquellos participantes especiales. Utilizaremos la etiqueta outsider, palabra que no está recogida en el diccionario de la Real Academia Española y que, según Wikipedia, es "alguien que vive aparte de la sociedad común o alguien que observa un grupo desde fuera". De nuevo según esta web outsider se aplica en la música a aquellos artistas alternativos e independientes. Estas dos etiquetas, sin embargo, no encajan muy bien con un espectáculo de masas como Eurovisión.

Cada uno tiene sus filias y fobias respecto a Eurovisión, por lo que para esta entrada hemos agrupado a participantes eurovisivos bajo la etiqueta de outsiders. Algunos de estos artistas no son para nada outsiders, pero tal vez sí su imagen en su actuación de Eurovisión, elementos de la escenografía durante su participación en el festival, el estilo de canción en su festival, etc. Con estos elementos se les puede destacar respecto a otros artistas de Eurovisión de un año concreto y tal vez decir de otra manera que fueron diferentes. ¿Qué hemos agrupado bajo otusiders? Cabe de todo: freaks, actuaciones imposibles, actuaciones memorables, momentos fascinantes, momentos olvidables, guilty pleasures, ole tú, caviar del caspio, lo mejor de lo peor, lo peor de lo mejor, etc. 
 
Por poner un ejemplo para aclarar la etiqueta de outsiders: en el festival de este año, representó a Finlandia un grupo de música cuyos miembros tienen síndrome de down y autismo, lo que no debería ser consideradoser outsiders, pues el lema de este año en el festival celebrado en Viena era construir puentes, como puede ser la integración de personas con síndrome de down y autismo representando a un país. El hecho de presentar una canción punk en un concurso donde son abrumadura mayoría las canciones pop, en cambio, les hace ser outsiders del festival de 2015; también por la duración de su canción: apenas dos minutos respecto a los tres del resto de países. En el año 2014, por ejemplo,lo fue la representante de Austria, que se presentó a los medios como una mujer de origen colombiano en cuya familia todas las mujeres eran barbudas. Así fueron los orígenes del personaje de Conchita Wurst, que ganó el festival del pasado año. 

 
 
Hemos incluido un outsider eurovisivo por año, de los festivales de 2015 a 1983, el primer festival que recuerda el que esto escribe, entonces un futuro seguidor del festival de apenas cinco años. Hay ediciones del festival en las que es más fácil reconocer al artista otusider: se habló mucho de este representante antes, durante o incluso después del festival; otros, en cambio, se destaparon como outsiders solo durante su actuación. Algunos entran en la lista de outsiders casi de rebote, pues no había mucho qué rascar durante su año eurovisivo... Al menos, se quedan aquí agrupados de alguna manera... Que nadie se enfade por considerar a algunos artistas outsiders, es la única etiqueta que puede agrupar -mas o menos- a algunos de estos intérpretes y sus canciones.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (octava parte)



Cerramos las entradas dedicadas a la actriz austríaca Marisa Mell (1939-1992). En las anteriores hemos presentado a esta actriz, así como su presencia en los medios españoles (segunda y tercera parte), su carrera cinematográfica (cuarta y quinta parte) y los libros centrados en ella (sexta y séptima parte). En esta ocasión queremos recoger aspectos biográficos de Marisa Mell, sobre todo los relacionados con su ciudad de origen, es decir, la relación entre Marisa Mell y Graz. 

Al parecer, Marlies Theres Moitzi, más tarde conocida como Marisa Mell, no nació en la capital del estado federal austríaco de Estiria, Graz, sino en la localidad de Estiria Neumarkt, trasladándose con sus padres a Graz. Vivió sus primeros años en Graz en el edificio de la escuela Schulschwestern, en la calle Kaiser-Franz-Josef-Kai, 18 (distrito centro de Graz), en la última planta del edificio, donde estaba la vivienda destinada a portería, labor que desempeñó la madre de Marisa Mell, Wilma. En esta escuela inició sus estudios, recibiendo, además, clases particulares de piano y de ballet. Una vez acabados su educación básica, pasó a estudiar en una escuela superior de comercio (Handelsakademie), en la calle Grazbachgasse (distrito Jakomini de Graz).

 
 
 
 

En su tiempo libre asistió escuela de teatro Guadernak de Graz y visto su interés, además de talento, decidió marchar a Viena, donde iniciaría su formación como actriz en el Seminario Max-Reinhardt.

Antes de marchar a Viena, y una vez abandonado el piso de la escuela donde pasó sus primeros años, fue a vivir al piso de una hermana de su madre en la calle Trondheimgasse, 12 (distrito Lend de Graz). Una vez que tuvo que volver a su país de origen por la mala situación económica en la que vivía, ya en los años 80, residió de nuevo en Graz en compañía de un antiguo amigo en la calle Leonhardstrasse, 40 (distrito Sankt Leonhard de Graz). De esa época saben algunos que volvió a la ciudad de su niñez y adolescencia con apenas un abrigo del diseñador Valentino realizado en exclusiva para ella. La otra ropa la tuvo que vender para obtener dinero. En esa época llegaban diariamente varios ramos de flores para los cuales apenas había sitio en el piso, llenando la bañera de la vivienda con las flores que enviaban los fans de Marisa Mell. En este piso aprovechó para escribir su autobiografía (Coverlove), y así obtener dinero. Al menos en otro piso en Graz residió Marisa Mell, en la vivienda que tenía su madre en la calle Josef-Bayer-Gasse (distrito Wetzelsdorf de Graz).

 

Gracias al periódico Kleine Zeitung de Graz es posible extraer informaciones de Marisa Mell relacionadas con Graz. Por ejemplo, Marisa Mell no tuvo un buen recuerdo de Graz: reconoció que para ella Graz significaban las obligaciones propias de un niño y adolescente y que allí no tuvo la libertad que consiguió en Viena. Para ella, el tiempo no pasaba en Graz, consideraba que era una ciudad bonita, pero con un tiempo horrible, en comparación con su querida Roma. Por eso, ella era considerada una austríaca romana. Consideraba a la gente de Graz buena gente, pero pensaba que vivir en Graz no era algo para ella. Por eso, no consideraba Graz su patria, sino solamente el lugar en el que estaba la tumba de su madre.

A principios de los años 90 estuvo más presente en su ciudad de origen. Por ejemplo, en el mes de marzo de 1990 representó en Graz la obra de teatro Orvieto, ofreciendo una firma de autógrafos en el café Glockenspiel. En este año aparece también una mención a un trabajo que no se sabe si al final lo llevó a cabo: como trabajadora por libre de la revista gratuita Modextra. Otra de las visitas de Marisa Mell a Graz tuvo lugar en octubre del mismo año, cuando acudió a su ciudad para ofrecer una lectura de su autobiografía Coverlove, en el Casino de Graz. Precisamente, ella fue la estrella invitada para inaugurar dicho edificio en el año 1984, como puede verse en la siguiente fotografía. En diciembre del mismo año participó en el programa de cocina de la televisión pública austríaca ORF Meisterkochen, presentando el restaurante Plabutscherschlöβl, situado en los alrededores de Graz.


Una de sus última apariciones en público fue, parece ser, como aquí se explica, en un programa de la televisión alemana.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (séptima parte)

Después de haber visto en la entrada anterior la propia autobiografía de Marisa Mell (Coverlove), en esta veremos los dos otros libros centrados en esta actriz: el redactado por su íntima amiga y compañera de estudios en su formación como actriz -Erika Pluhar, Marisa- y el escrito por un fan que intenta reunir todas las informaciones sobre ella -André Schneider, Die Feuerblüme-.

Marisa, de Erika Pluhar

 


El libro Marisa (1998) de Erika Pluhar ofrece informaciones sobre Marlies Moitzi, la persona que se escondía detrás de la actriz (y en muchas ocasiones, personaje) Marisa Mell. Una pequeña crítica: la ausencia de imágenes y de fechas en este libro, escrito por Erika Pluhar, compañera de estudios en su época de formación como actrices en Viena. Por ejemplo, uno de los primeros recuerdos que tenía Erika Pluhar de Marlies en su época del seminario de actrices, es que su amiga tenía novio, pero Erika Pluhar consideraba que Marlies no estaba enamorada. Marlies opinaba entonces: "No me gusta estar sola". Erika ya consideraba en los ensayos: "Serás una gran estrella". Marlies: "Sí, si no fuera tan vaga".

Erika explica cómo se produjo el cambio de Marlies por Marisa: fue haciendo un fuego de Pascua, tradición de la región natal de Marlies, Estiria. Entonces Marlies tenía el siguiente interés en cuanto a su carrera de actriz, diciendo: "Quiero hacer películas. Sólo quiero ser una estrella de cine". Durante varias etapas en su vida dejaron de saber la una de la otra, por ejemplo, durante la época en la que Marlies tuvo un accidente grave de coche. Tiempo después Marlies la llamó como si no hubiera pasado el tiempo: "Schatzerl (Cariñito), ¿Cómo estás?".

El libro es valioso, sobre todo, por dar informaciones de los últimos años en la vida de Marisa Mell, cuando su carrera cinematográfica fue diluyéndose. El reencuentro entre Marisa y Erika, así como una mayor relación, se produjo ya a inicios de los años 80, cuando Marisa planeaba grabar un single: se reencontraron en Colonia, había aumentado de peso y firmaba fotos de su época joven, cuando tenía otra figura. En esa época planeaba dar nombre a una línea de cosméticos, para conseguir dinero. Son años de problemas económicos, que le llevarán a no poder hacerse cargo de su piso en Roma. Otro de sus reencuentro fue a finales de los años 80: Marisa hacía en esos momentos teatro (algo que nunca le había gustado, decía que odiaba actuar en teatros metidos en sótanos), había perdido peso y recibía buenas críticas de sus trabajos sobre las tablas. En esos años, la autora de libro, Erika Pluhar, planeaba rodar una película sobre su época como estudiante de interpretación: Jarhgang.

En esa época Erika recibió el original del libro que después sería Coverlove: lo recibió en octubre de 1987, con el título Es muss nicht immer Sünde sein (No debe ser siempre pecado). Después de ver cómo empezaba el libro con su historia con Alain Delon, decidió no seguir leyendo.

Tras la vuelta de Marisa Mell de Roma, ésta estuvo un tiempo viviendo en un casa en los bosques de Viena en compañía de dos mujeres espirituales en contacto con la naturaleza, algo que despertó las sospechas de su amiga Erika. En esos años, y durante una comida con Erika en un restaurante, Marisa le dijo: "Soy vieja y estoy gorda. Necesito trabajo, odio el teatro. Quiero hacer películas". Un cambio importante fue cuando Marisa Mell preparaba la obra de teatro Dort und hier (Aquí y allí): entonces había dejado de beber (seguramente, también otros vicios que Erika Pluhar elegantemente silencia) y estaba más delgada. Dice que ya no creía en Dios.
Se acercaba el 52 cumpleaños de Marisa, en 1992, declarando Marisa a Erica: "He pasado 52 años durmiendo con Jesús, pero se ha acabado", explicando su peculiar relación con la religión católica. También por esos años se acercó al hinduismo, viajó a India y visitó al líder espiritual Sai Baba.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Marisa Mell, actriz austríaca (sexta parte)



Después de haber presentado a la actriz austríaca Marisa Mell (1939-1992) y de haber visto su presencia en los medios españoles (segunda y tercera parte), así como su carrera cinematográfica (cuarta y quinta parte) recogemos en esta entrada los libros centrados en Marisa Mell.

A pesar de existir tres libros editados sobre Marisa Mell (todos, únicamente en lengua alemana), no es fácil seguir la vida de Marisa Mell. Muchos interrogantes y contradicciones existen sobre su persona que seguramente seguirán así, pues ella misma jugaba con este aspecto.

En este entrada nos centraremos en la propia autobiografía de Marisa Mell (Coverlove), mientras que en la siguiente, en otros dos libros centrados en ella: el redactado por su íntima amiga y compañera de estudios en su formación como actriz -Erika Pluhar, Marisa- y el escrito por un fan que intenta reunir todas las informaciones sobre ella -André Schneider, Die Feuerblüme-.

 
 

Coverlove, de Marisa Mell

 
 
 


El primer libro para seguir su vida fue su autobiografía Coverlove (editorial Strahalm, Graz/Wien, 1990). Se trata de una especie de biografía en la que, más que centrarse en aspectos de su vida o de su carrera, pasa revista a los hombres que pasaron por la vida de Marisa Mell. Al parecer, no hay que hacerle mucho caso a lo que en el libro ella misma (se supone) escribió: Coverlove fue un pretexto para ganar dinero en una época en la que el trabajo había disminuido y se encontraba en una difícil situación financiera. Además, en ella se presenta como la Marisa Mell que esperaba el público: devorahombres, picante, más un personaje que una persona. Debido a lo difícil de encontrar este libro, incluimos a continuación la mayoría de las fotos que en él se incluyen, así como un resumen detallado de su contenido. Esta frase resume el libro: Las películas son mi vida y mi vida es una película.