La
emisión de Farmacia de guardia (Antonio
Mercero, Antena 3, 1991-95) significó muchas cosas. Así en plan lluvia de
ideas: una cadena de televisión privada plantaba cara a la hasta entonces indestructible
Televisión Española y se creó un modelo de producción televisiva, que fue
también un hábito para el espectador: el de sentarse delante del sofá todas las
semanas para ver una telecomedia a la española de media hora minutos de
duración.
Algunos
le critican (sí, hablaremos en presente: los producciones televisivas de
Antonio Mercero son atemporales) al bueno de Mercero el ternurismo, el chiste
fácil, lo cursi, etc. Pero pocos podrán reprochar a este director que no sea un
buen director de actores. No sólo los dirige bien, sino que crea un buen
ambiente en sus rodajes. Así se desprende de dos opiniones diferentes que
actrices que han pasado por aquí y han trabajado con Mercero: Juana Cordero -la
Perrunis de Farmacia de guardia- y
Cristina Brondo, la coprotagonista de Y
tú quien eres (2007), junto a José Luis López Vázquez y Manuel Alexandre.
Una
cosa muy buena tuvo Farmacia de guardia:
al final de cada capítulo aparecían los nombres de los actores secundarios de
cada capítulo, junto a una imagen fija. Creo que no fui el primero que empezó a
ser un poco ficha rosa entonces:
almacenar esa cara y ese nombre y seguir a unos cuantos actores allá donde
vayan. A bote pronto: Juana Cordero, Amparo Valle, Amparo Moreno, Ángel Macua, Luis
Ciges y María Luis Ponte, José María Cafarell, Ángel Pardo, etc. Muchos de
ellos aparecen en este vídeo.
Del
qué fue de muchos de los actores que pasaron por la farmacia del Licenciado
Enrique Cano (el bueno de Pepe Soriano
sigue activo en su Argentina natal) dejo fuera a los actores que ya murieron.
Por ejemplo, el matrimonio de Doña Rosa (María
Luisa Ponte, una de las pocas que aparecía como colaboración especial) y Don Ricardo (Luis Ciges), el cascarrabias Don José María (José María Caffarel), el mendigo Posidio (Luis Cuenca) o el dueño del Bar Barlovento, donde trabajaba
Chencho, Don Óptimo (Germán Montaner).
Como caso curioso el de Mary Sampere,
que murió en septiembre de 1992 en el avión Barcelona-Madrid, a donde iba a
entrevistarse con Antonio Mercero para hablar de un posible papel en la serie.
A este grupo pertenece la secundaria que (creo) pasó por más capítulos: la
clienta despistada Doña Paquita (Esperanza
Grases) y sus gatos Alejandro y Alejandro Segundo. Es uno de esos casos
dolorosos de actriz de toda la vida que logró fama y reconocimiento al final de
su vida. No tengo datos del presente de otra cliente despistada y compañera de
fechorías de Doña Paquita, Doña Consuelito, encarnada por Diana Salcedo (repitió con Mercero en La hora de los valientes -1998-). Hubo otra clienta que se llamó
doña Consuelo, que también murió, Carmen
Rossi (la madre de Carlos Iglesias en Manos
a la obra).
Uno
de los grupos más numerosos era el de las clientas, donde, como en botica,
había de todo. Me encargo del qué fue de estas actrices después de Farmacia de guardia delante de las
cámaras, dejando atrás el teatro: Mercero es de los pocos directores que
fichaba a los actores que iba a ver al teatro: así fue como fichó a la primera
manceba, la ingenua Pili (Maruchi León).
Dolió
que no hubiera despedida de una de las clientas más longevas, la andaluza
Mariquilla (Amparo Moreno) y sus
problemas con la báscula. Supongo que compromisos en Cataluña hicieron que este
personaje desapareciera de la serie. Amparo Moreno ha tenido buenos papeles en
cine (aunque saben a poco: Morir (o no), Ventura
Pons, 2000; Tapas, José Corbacho y
Juan Cruz, 2005; ¿Y tú quién eres?,
de nuevo con Antonio Mercero, 2007) y sobretodo en el teatro catalán y en TV3
con su longeva Trini de El cor de la
ciutat (2005-2009).
Otra
de mis favoritas era la neurótica, obsesiva y siempre de mal humor Amparo (Amparo Valle). Memorable en el capítulo
Besos y patatas fritas cuando, al
sonar Adiós, papá de Los Ronaldos
dice que tiene un hijo que toca en Los Ronaldos. En efecto, Amparo Valle (junto
con el actor y director teatral Gerardo Malla) es madre de Coque Malla; en Todo es mentira (Álvaro Fernández
Armero, 1994) compartieron escena, pero en este caso ella hacía de madre de
Penélope Cruz, es decir, futurible suegra del personaje de Coque Malla. Amparo
Valle, secundarísima de lujo, ha tenido papeles muy conocidos en televisión: Hermanas, Telecinco, 1998; Fuera de lugar, Televisión Española,
2008; Amar en tiempos revueltos, Televisión
Española, 2009; La que se avecina,
Telecinco, 2011. Su carrera se desarrolla sobre todo en el teatro, y se echa de
menos que tenga más papeles en cine, como los de Flores de otro mundo, Icíar Bollaín, 1999 o Noviembre, Achero Mañas, 2003. Menos mal que en Viral (Lucas Figueroa, 2013) vuelve a
lucirse de nuevo en la pantalla grande.
No fueron las únicas, pues otras de las clientas habituales fueron las siguientes:
Resu Morales: Raquel busca su sitio, Televisión Española, 2000; El porvenir es largo, Televisión
Española, 2009; Hospital central,
Telecinco, 2012 o el proyecto de webserie Fantasmagórica.
Rocío Calvo: una actriz de cara muy
reconocible y que parece querer escapar de papeles de gran repercusión. En cine
deslumbró junto al resto del reparto de caras más o menos nuevas de Marta y alrededores, Nacho Pérez de la
Paz y Jesús Ruiz, 1999. En televisión fue una de las profesoras de la primera
temporada de Un paso adelante (Antena
3, 2002) y fue presentadora del programa de música clásica infantil El club del pizzicato (Televisión
Española, 2009-2011).
Luisa Fernanda Gaona: ha pasado por (casi) todas las series a partir de los años 90: Hermanos de leche, Hostal royal Manzanares, Querido Maestro, Hermanas, El comisario, Petra Delicado, Médico de familia, Policías, Raquel busca su sitio, Manos a la obra, Robles Investigador, Cuéntame cómo pasó, El auténtico Rodrigo Leal, Hermanos & detectives, De repente los Gómez, Hospital central. Tal vez sea su papel más recordado en Yo soy Bea (Telecinco, 2008-2009), como madre de Roberto (Álex Adrover).
Mercedes Aguirre: una de las clientas
con nombre (Remedios), presente en una de las pocas series de producción propia
de Telemadrid, La otra familia (1996)
-ausente de su ficha en IMBD-, le tocó hacer de monja en series como Hermanos de leche o Periodistas.
Concha del Val: actriz de zarzuela y
mujer del actor Miguel de Grandy, participó ya en los años 70 en algunas
películas de Paco Martínez Soria, y encadenó personajes episódicos después de Farmacia de guardia, como en Este es mi barrio, Médico de familia, La
casa de los líos, Petra Delicado, Hospital central o El comisario. Y en cine actuó en Entre rojas (Azucena Rodríguez, 1995) y Flores de otro mundo (Icíar Bollaín, 1999).
Ángela Capilla: duele que no haya fotos de esta actriz, una de las miradas
más claras de las actrices españolas, en Google y que haya que recurrir a
Todocolección, donde se venden fotos sacadas de algún book artístico,
supongo... Activa desde los años 70 en adaptaciones teatrales, participó
también en Hermanos de leche y Este es mi barrio.
Milagros Ponti: una de esas vedettes,
de esas señoras estupendas que añadían un poco de picardía en años grises.
Compañera sentimental de Manolo Codeso (del trío humorístico Zori, Santos y
Codeso), pasó también por episódicos de series de finales de los noventa o ya
en el nuevo siglo: Señor alcalde, ¿Se
puede?, El comisario, Hospital central.
Celia Castro: una de las favoritas de
Antonio Mercero, pues repitió en La hora
de los valientes (1998) y en Planta
cuarta (2003). Presente en series juveniles, como madre del personaje de
Luismi (Manuel Feijóo) en Compañeros,
o madre de Hugo (Fran Perea) en Al salir de clase,
tuvo papeles relevantes en El comisario,
como fiscal de menores, o en Amistades
peligrosas. Creo que el papel de Natalia Figueroa en el biopic de Raphael (al
parecer, su último papel delante de las cámaras) será el papel por el que más
se la recuerde...
Paloma Cela: una de las caras más
reconocibles, más presente en el cine en los 60 y 70 que en décadas
posteriores; una actriz todo terreno, un poco a lo Marisol Ayuso, a lo Marisa
Porcel, un pelín encasillada en el papel de mujer gorda cabreada. Repitió con
Andrés Pajares en Ay, señor señor o Tío Willy, y en muchas series de los
años 90 y años posteriores. Lo último que se supo de ella fue lo relativo a su
trasplante de riñón.
Chelo Vivares: sí, es la que estuvo metida
en el cuerpo de Espinete y sobre todo una gran voz del doblaje, como su
personaje del pequeño dinosaurio Bebé Tú
no mami Sinclair de Dinosaurios (Televisión
Española, 1993). Hoy en día viuda de su marido, Juan Ramón Sánchez, el antiguo
componente de La red de San Luis o el Chema de Barrio Sésamo, que murió en 2008, también pasó por la farmacia de
Lurdes Cano, como clienta y, en el último capítulo, La voz de la noche, como modista del traje de novia de Lurdes.
Desgraciadamente
hay otras actrices secundarias que desempeñaron, supuestamente, el papel de
clientas y que mi memoria ha olvidado. Por si alguien las recuerda: Charo
Moreno, Carmen Mosquera, Marta Baró, Asunción Sancho.
Amparo Valle también interpretó el papel de la madre de Paloma Cuesta, en Aquí no hay quien viva.
ResponderEliminarQué memoria tienes para haber recordado el nombre de tantísimas clientas de "Farmacia de Guardia". Te aplaudo.
La madre de Paloma Cuesta en "Aquí no hay quien viva" fue Amparo Moreno, no Amparo Valle.
Eliminar¿Por qué hay veces en que en los doblajes, se cambia la voz? Chello Viva res no tiene la voz que pone para la actriz de "Anatomía de Grey", que por cierto, es la misma que dobla a Chloe en Smallville.
ResponderEliminarY lo de Amparo Valle ha sido un error, se trata de Amparo Moreno.
*Chelo Vivares.
ResponderEliminarAzucena Díaz, la dobladora de Diana en "V", también tiene otra voz cuando no está doblando. No sé qué tiene de malo doblar con la voz de uno mismo.
ResponderEliminarLa mejor fue Esperanza Grases.doña Paquita
ResponderEliminarGrandes actores . No tienen Nada que envidiar a los de ahora
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