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miércoles, 6 de julio de 2016

Ell@s fueron también chic@s Almodóvar. Átame.



Vimos en entradas anteriores algunos actores poco recordados de las lafilmografía de Pedro Almódovar en los años 80. Seguimos avanzando en el tiempo, entrando en las películas del director manchego de los años 90. En esta ocasión con Átame.

Átame (1990)


Una chica Almódovar de breve presencia en Átame pasó por este blog en forma de entrevista: Juana Cordero. En la película era la vendedora de la caja de bombones en forma de corazón que adquiere Riki (Antonio Banderas), para regalar a Marina Osorio (Victoria Abril). En dicha entrevista comentó lo siguiente sobre este trabajo: “Como siempre, me presenté al cásting y me dieron la dependienta de bombones. Lo de ese rodaje fue muy curioso. Yo por aquel entonces estaba haciendo cabaret en el Scueto, un local emblemático que estaba en la calle Barco. Ese día por la mañana tuve sesión en Átame y por la noche tenía función con el cabaret, recuerdo que cuando acabé la sesión en la película me supo a poco, ¡yo quería más! Pero no tenía más, así que por la noche me planté la pestaña postiza y me subí al escenario con tan mala suerte que me caí y me rompí una pierna. Total, que estuve escayolada un mes, ¡pero la buena suerte fue que me llamaron de El Deseo diciéndome que la secuencia que había rodado se había velado y que tenía otra sesión! Yo llevaba muleta, pero a Almodóvar no le importó y volví a rodarla. Si te fijas bien en la película se ve la muleta. Fui feliz”.


Lola Cardona (directora pisquiátrico).


Lola Cardona encarnaba en Átame a la directora del centro psiquiátrico donde estaba internado Ricky (Antonio Banderas), del cual se despide entre lágrimas, pues era su amante.

Fallecida en 2006 a la edad de 69 años, Lola Cardona tuvo una carrera muy activa en teatro, siendo recordado su trabajo junto a Amparo Rivelles en Hay que deshacer la casa (en la versión cinematográfica de esta obra de teatro su papel fue interpretado por Amparo Soler Leal). En cambio, Lola Cardona fue menos habitual ante la pantalla: unos 30 papeles durante cuatro décadas como actriz, según IMDb. Sus obituarios destacaron lo discreta que era, sin buscar protagonismo fuera de su trabajo. En cine, destacan títulos como La prima Angélica o El Sur; en televisión tuvo presencia en el teatro televisado de los años 70, así como en la serie Yo, una mujer.

 
 
 
 
 
 
 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Entrevista a la actriz Juana Cordero




  1. ¿Hay antecedentes artísticos en tu familia? ¿Tenías pensado ser actriz (o pintora o escultora) de niña o adolescente?
No. Por lo menos que yo sepa no tengo antecedentes de artistas en la familia. ¡Mi madre ha cantado toda la vida muy bien! Con mucho sentimiento, a lo mejor por ahí... De niña me veía todos los Estudios 1 que ponían en la tele y me identificaba con algún personaje... La verdad, no se de dónde me puede venir la vocación.

  1. Me ha precido muy interesante ver por la red el recuerdo de tu paso por el colegio San Alfonso (1971-1976) de Madrid, en el que llegaste a montar la obra Jesucristo Superstar. ¿Marcó de alguna manera esa función en el devenir de tu vida?
En aquellos años Jesucristo Superstar estaba de moda, tanto la película como el musical que hizo Camilo Sexto. Mi hermana me llevó a verlo y me fascinó. Pedí permiso en el colegio, de monjas, donde estudiaba y ante mi sorpresa me aprobaron la idea. Otra cosa fue reclutar a las compañeras para montarlo. Como curiosidad te cuento que no conseguí doce chicas para por lo menos los doce apóstoles, solo fuimos ocho, pero el público fue muy agradecido con el espectáculo y nos aplaudió a rabiar. Lo pasé de escándalo.

  1. Antes de debutar delante de las cámaras ya tenías experiencia teatral. Por ejemplo, en la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con las obras Negro seco (1986) y Calderón (1988). ¿Qué recuerdas de tus inicios teatrales?
Me presenté a las pruebas de Negro Seco y me eligieron; después, como Guillermo Heras ya me conocía, me propuso participar en Calderón. Aunque la primera vez que cobré por trabajar fue haciendo el monólogo Antes del desayuno y todavía guardo un billete de 100 pesetas de ese mi primer sueldo.

  1. Tu inicio profesional fue a lo grande (con un pequeño papel): vendedora de bombones en Átame (Pedro Almodóvar, 1990). ¿Cómo llegaste a este papel? ¿Qué recuerdas del rodaje?
Como siempre me presenté al cásting y me dieron la dependienta de la bomboneria. Lo de ese rodaje fue muy curioso. Yo por aquel entonces estaba haciendo cabaret en el Scueto, un local emblemático que estaba en la calle Barco. Ese día por la mañana tuve la sesión en Átame y por la noche tenía función con el cabaret, recuerdo que cuando acabé la sesión en la película me supo a poco, ¡yo quería más! Pero no tenía más, así que por la noche me planté la pestaña postiza y me subí al escenario con tal mala suerte, que me caí y me rompí una pierna. Total, que estuve escayolada casi un mes, ¡pero la buena suerte fue que me llamaron de El Deseo diciéndome que la secuencia que había rodado se había velado y que tenía otra sesión! Yo llevaba muleta, pero a Almodóvar no le importó y volví a rodarla. Si te fijas bien en la película se ve la muleta. Fui feliz.