Es difícil listar series de televisión españolas de los años 80. Al no
haber, todavía, cadenas privadas y pocas autónomicas se arriesgaban entonces,
la lista se ciñe a los dedos de una mano. Sin contar las históricas y las de
animación: Verano azul, Media Naranja,
Platos rotos, Tristeza de amor (que ya apareció por aquí), Turno de oficio, Segunda enseñanza, Juncal, Gatos en el tejado (esta es de
esas series idealizadas, al haber tan poca información sobre ella...). Reconozco
que hay otras en Wikipedia de las que su existencía vagamente conocía: Régimen abierto, Recuerda cuando, Página de
sucesos.
Es curioso ver cómo casi ninguna de ellas, si no me equivoco, volvió en
nuevas temporadas, y quedaban cerrados a los clásicos trece capítulos, como la
serie de hoy, Anillos de oro, de
Pedro Masó, con guiones de Ana Diosdado (o como antes figuraba en las largas
cabeceras de las series original de Ana
Diosdado), que tomó también uno de los principales papeles como la abogada
Lola (o Mi lady), junto al abogado
Ramón (Imanol Arias). Es una serie que ha quedado en el subsconciente de muchas
personas, por lo avanzado del tema, tratar del tema del divorcio (aprobada la
ley del divorcio solo unos años antes), por la especial relación entre los
personajes de Ana Diosdado e Imanol Arias y, claro está, por la sintonía de
Antón García Abril.
