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jueves, 5 de octubre de 2017

Ellos y el cine S (letras A-B)



Vimos en su momento que el género del cine quinqui era cosa de hombres. Ellos eran el reclamo de las películas, y así surgieron los ídolos efímeros de películas como como Perros callejeros, 1977; Perros callejeros II. Busca y captura, 1979; Yo, el Vaquilla, 1985 -todas ellas de José Antonio de La Loma-, Maravillas (Manuel Gutiérrez Aragón, 1980), Deprisa, deprisa (Carlos Saura, 1980) o Matar al Nani (Roberto Bodegas, 1988). Un caso especial fueron los chicos de Eloy de la Iglesia (Navajeros, 1980; Colegas, 1982; El Pico, 1983; El Pico II, 1984; La estanquera de Vallecas, 1987), a los cuales dedicamos entradas propias (primera parte y segunda parte). Las chicas en el cine quinqui apenas eran mostradas como objeto, y salvo en los casos de Deprisa deprisa, Colegas o Perras Callejeras -José Antonio de la Loma, 1985- apenas tenían entidad propia. Por eso, dedicamos hace un tiempo una entrada a la presencia de las mujeres en el cine quinqui (aquí puede verse esta entrada).

  
Hay otro género cinematográfico que tiene puntos en común con el llamado cine quinqui: el cine S. Fueron coetáneos (entre finales de los años 70 e inicios de los años 80), ambos tuvieron mucho éxito de público, si bien el cine S -a diferencia de algunas películas del cine quinqui- apenas contaba con apoyo de la crítica. Pero la mayor diferencia entre ambos géneros tiene que ver con hombres y mujeres: ellas eran las estrellas del cine S, siendo ellos -más bien- meros objetos. Es decir, lo contrario que sucedía en el cine de perros callejeros, vaquillas y picos.


El cine S era ese cine que se movía entre el cine erótico y el pornográfico, y se supone que la S había referencia a sexo o a sensibilidad, motivos por los cuales estas películas eran calificadas de este modo. No hay que olvidar que también hubo otras películas S que no tenían que ver con el sexo: podían ser por violencia o por política. Por lo general, su exhibición se ceñía a los cines que podían ofrecer estas películas. Fue un género muy activo entre los años 1978 y 1982, en los cuales el reclamo era ir al cine para ver a las reinas del género desnudándose en la pantalla. Como se explica en este enlace, la primera película que obtuvo esa clasificación fue Una loca extravagancia sexy (Ricard Reguant, 1978). Que sepamos, ¿solo? existe un libro dedicado al género, E"S"PAÑA ERÓTICA. Historia del cine clasificado "S", que recoge la historia de este género. Al parecer, en el listado del Ministerio de Cultura se marcaron como películas S unos 424 largometrajes, pero pueden llegar a ser más de 500: al parecer, algunos cines marcaban como películas S algunas que no habían sido incluidas como tal por el Ministerio de Cultura: si la película llevaba esta clasificación, los espectadores aumentaban. En este enlace pueden obtenerse los títulos de las películas S.

 

En este género, como hemos mencionado, ellas eran las estrellas. Así, hubo diosas del cine S: actrices como Andrea Albani/Eulalia Espinet Borrás (ya hablamos de ella por su presencia en el cine quinqui), Raquel Evans/Arlene Guevara Atica (también fue protagonista en el blog, por su portada en la revista Fotogramas en el año 1978), Lina Romay/Roma María Almirall Martínez (musa del director Jesús Franco), Concha Valero/Concha García Valero (reconvertida después en una reconocida actriz de doblaje) o la icónica Susana Estrada