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jueves, 18 de agosto de 2016

Las 25 películas más vistas de la historia del cine español. Primera parte.



Lo ideal sería hacer esta entrada con las películas menos vistas de la historia del cine español, por recuperar largometrajes fantasma, desconocidos, rara avis, que no tuvieron suerte en su paso por las salas. Desgraciadamente, no conocemos listas fiables que abarquen un cierto abanico de tiempo de este tipo, por lo que nos centramos en aquellas que sí tuvieron éxito, y de las que hay datos fiables y contrastados: las 25 películas más vistas de la historia del cine español. Así podremos responder a preguntas como ¿Cuáles son las películas más vistas de la historia del cine español? ¿Qué película ha vendido mayor número de entradas en la historia del cine español?

No nos referimos a los largometrajes con mayor recaudación, sino a aquellos que llevaron a mayor número de espectadores al cine, todas ellas tienen algo en común: superan los tres millones de entradas vendidas. Analizando en detalle la lista, antes de dar a conocer qué películas son, podemos extraer algunas informaciones, por ejemplo su desarrollo cronológico, que abarca cincuenta años: la más antigua data de 1965, la más reciente, de 2015. Tres de las más taquilleras son de esta década y otras ocho estrenadas en los inicios del siglo XXI. Las catorce restantes son del siglo XX: una de los años 80, cuatro de los años 70, nueve de los años 60. Es curioso que la década de los años 90, caracterizada por la renovación de directores en el entonces llamado nuevo cine español, no esté representada por ningún largometraje. 

Desgraciadamente, no hay mujeres en esta lista: todos los largometrajes fueron dirigidos por hombres, haciéndolo en lengua castellana veinte, siendo en inglés los cinco restantes. Las películas en inglés corresponden sobre todo a recientes superproducciones dirigidas por Alejandro Amenábar o Juan Antonio Bayona (Los otros, Lo imposible, Agora) o bien a los spaghetti western de Sergio Leone (La muerte tenía un precio, Por un puñado de dólares). No aparecen en la lista los largometrajes que suelen copar los listados de las mejores películas del cine español (de directores como Víctor Erice, Luis Buñuel o Luis García Berlanga). Tampoco son las películas que acumulen más premios, sólo algunas de ellas recibieron en su momento numerosos premios: Los otros, Lo imposible, Mar adentro, Mujeres al borde de un ataque de nervios o Furtivos, por ejemplo. Dejamos mención a tres películas de la lista que, si bien no son cine infantil, sí que tuvieron en su momento tirón entre el público infantil/adolescente: La gran aventura de Mortadelo y Filemón, La guerra de papá o Adiós, cigüeña, adiós.


El nombre que más se repite en la lista no es de los que uno se espera: el cantante Manolo Escobar protagonizó cinco de las veinticinco películas más taquilleras del cine español. Es el único actor que -sin hablar de segundas o terceras partes, como el reparto de Ocho apellidos vascos o Torrente- repite como cabeza de cartel de la lista. Sólo aparece una película de Paco Martínez Soria (La ciudad no es para mí), una de Alfredo Landa -como protagonista absoluto- (No desearás al vecino del quinto) y no aparece ninguna de Sara Montiel o Lina Morgan: estos nombres propios pueden considerarse imanes para el público -al menos en ocasiones- en sus incursiones en el cine. En cuanto al género, abundan las comedias, ya sean del llamado cine de barrio o de décadas posteriores, con quince títulos. El resto de géneros son drama (cinco), suspense (dos), spaghetti western (dos), incluso una película del no muy abundante y actual cine taurino. No hay, en cambio, presencia de géneros muy populares, como películas con niño prodigio, con estrellas de la copla, cine quinqui, destape, S, etc.

Tal vez llame la atención que uno de los directores que más se repite sea el de Ramón Torrado, director poco recordado, que figura en la lista con tres películas protagonizadas por el cantante Manolo Escobar (Mi canción es para ti, Un beso en el puerto, El padre Manolo). Comparte el puesto con el otro director que tripite: Alejandro Amenábar (Los otros, Mar adentro, Ágora). Con dos largometrajes figuran Emilio Martínez Lázaro (Ocho apellidos vascos, Ocho apellidos catalanes), Juan Antonio Bayona (Lo imposible, El orfanato), Sergio Leone (La muerte tenía un precio, Por un puñado de dólares), Santiago Segura (Torrente 2. Misión en Marbella, Torrente 3. El protector), Pedro Lazaga (La ciudad no es para mí, Nuevo en esta plaza), José Luis Sáenz de Heredia (Pero... en qué país vivimos, Juicio de faldas).
 
A continuación recogemos las películas del cine español que más espectadores han llevado a las salas de cine, por orden de número de entradas. Recogemos el nombre, la identidad del director, el año de su estreno, el número de espectadores y una imagen del cartel. De algunas de ellas, en el caso de que lo consideremos necesario, añadimos algún tipo de información.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Tristeza de amor (Televisión Española, 1986)



No quería mencionar a Vanica Doble ya en los inicios de este blog (no, no están en el collage de la entrada anterior) pero revisitando Tristeza de amor, veo que le pasa como a Con las manos en la masa: su sintonía (la de Tristeza de amor, de Hilario Camacho; la de Con las manos en la masa, de Vainica Doble y Joaquín Sabina) es lo más conocido. Aquí tenéis la cabecera de la serie:http://www.youtube.com/watch?v=OmhyS8He2LE



Emitida en 1986 por Televisión España la descubrí en el verano de 1996, si no me falla la memoria (hay datos que prefiero no googlear, sino fiarme de mi memoria intuitiva). Si no recuerdo mal, los lunes por la noche, tras La Doctora Quinn, emitieron esta serie. Os recomiendo que la rescatéis en el DVD, que tenéis en esta edición. La calidad de imagen de los DVD es deficiente, pero en fin, es la única manera que hay de verla (aquí, como en las buenas tienes, es todo legal, no tan fresco, que la serie ya tiene 28 años...).
La intrahistoria de la serie la tenéis narrada por el hermano de su director, Eduardo Mallorquí, que la narra en el siguiente blog:lhttp://www.youtube.com/watch?v=OmhyS8He2LE

La serie ha pasado a la historia por ser la primera serie de TVE grabada en vídeo y, para mí, como espectador de 34 años en el año 2012, como una serie moderna y que refleja a la perfección los cambios de los años 80. Intentaré explicarla sin acudir a una de las palabras de esta década, los spoiler (es decir, el contenido de los puntos clave de la serie).

No sé si estoy seguro, pero tal vez sea la primera serie donde se trate la homosexualidad masculina de una manera neutra, incluso positiva, y sin tópicos de las locas de otro tipo de productos del destape (y postdestape); lo mismo con la transexualidad o con la liberalización de la mujer.

Su protagonista, con encabezamiento diferenciado respecto al resto de actores, es Alfredo Landa, que, sin ser una de mis filias, hay que reconocer que cumple y resulta muy creíble, sobre todo en sus enfados, más que en su variante de enamoradizo como Ceferino Reyes, que vuelve a España después de una temporada fuera de España.

Como coprotagonista femenina una Concha Cuetos en la cresta de la ola antes de caer en las salas oscuras del doblaje, como la situaba Antonio Mercero al ficharla para Farmacia de guardia. Entonces no se había operado (o tapado con maquillaje) las bolsas de los ojos ni blanqueado los dientes. Era pareja entonces del director de la serie, Manuel Ripoll, y se nota, sobre todo en los primeros capítulos, como su personaje de Carlota Núñez está cuidado al máximo, como locutora de radio, supongo que algún trasunto de las Encarna Sánchez o Mariví Dominguín de la época (lo siento, pero el mundo de las locutoras de radio de los años 80 no lo domino).

Sus secundarios son fuertes y de la primera vez que vi la serie se me quedó guardado el de Walter Widarte, llamado Damián Pereira. Reconozco que a este actor solo lo he visto en esta serie y en la muy recomendable película La noche de los girasoles (2006), en un duelo interpretativo de los que se quedan en las retinas con Césareo Estébanez como habitantes de un pueblo semiabandonado. Aquí se luce como ese personaje de borrachín entrañable que podría trabajar en una radio, en un instituto, en un hospital, etc. 

Me ha hecho gracia ver cómo chica de alterne muy relacionada con su personaje a Cristina Rota, la hoy muy renombrada profesora de actores y cuya presencia en la serie no figura en la biblia del IMDB dedicado a la serie (http://www.imdb.com/title/tt0090537/fullcredits#casthttp://www.imdb.com/title/tt0090537/fullcredits#cast). Minipunto negativo para la IMDB...
Uno de los personajes más ricos es el interpretado por Fernando Hilbeck, el viejo Werther. Difícil de explicarlo: una especie de locutor cursi, como de otra época (reconozco que ahora me viene a la cabeza el Bate de La Radio de Julia (Otero) de Onda Cero, por si alguien lo conoce...). Era raro su matrimonio con Conchita Montes (la protagonista de Nada) -19 años de diferencia en el fondo no son nada...- y su evolución es de las más interesantes. A Hilbeck tal vez algunos lo tenéis asociado a ser el padre de Quique en Verano Azul; yo lo recuerdo también de una telenovela hispanoitaliana de principios de los noventa, Yedra (aquí teneís la sintonía de esta serie, que esto es como un cesto de cerezas..., triste a más no poder http://www.youtube.com/watch?v=3LU0MRUuIzc).
 
Uno de los personajes más entrañables es el de Marisa Lahoz, Lita, como secretaria de la redacción del programa. Creo que más de uno imagina así a su hermana mayor, tía, madre, profesora, etc. que por esos años tenía veintitantos años. Refleja como pocos papeles femeninos la evolución de la mujer española en los ochenta, dudando entre estar en casa con la pata quebrada o bien evolucionar en su carrera profesional. Me alegra que su intérprete siga más que activa (reconozco que no la tenía fichada hasta verla en esta serie) y me consta que entre los seguidos de Amar en tiempos revueltos es muy seguida. 

La otra cara de la moneda la representa el más veterano de los actores, el tirando a facha y retrógrado u homófobo jefe de la cadena de radio COI Fermín Rivera interpretado por Eduardo Fajardo. En la serie queda involucrado en una trama con Nadiuska, en su último papel durante los años 80.

Los personajes más desdibujados son los de dos de los dos actores con más proyección de Tristeza de amor, Carlos Larrañaga, como Sebastián Figueras, ejecutivo de la radio que tiene que bregar entre los jefes y los empleados. El papel de Emma Suárez como Leticia, sobrina del personaje de Concha Cuetos tiene presencia casi única para ver estilismos ochenteros a más no poder.
En esta foto veis el edificio Windsor, en el que se desarrolla la serie. Supongo que algunos os quedasteis enganchados a Salsa Rosa en la madrugada del sábado 12 de febrero de 2005 cuando el hombre pegado a un pinganillo Santi Acosta dio la noticia de que se estaba quemando el edificio. Ahí empezaba o acaba la generación (post)Windsor; el tiempo dará la razón.

Otro de los escenarios hace que sonriamos, son las hamburgueserías Wendy’s, que como chico de provincias, nunca llegué a conocer. Más sobre Wendy’s aquí. http://blogs.vandal.net/62010/vm/1534508102011
Me queda pendiente leer la novela de la serie. Si alguien la ha leído, que me diga si merece la pena...