La
verdad que poco se puede decir que no se haya dicho ya de Marisol/Pepa Flores. Seguramente mucho más de lo que Marisol
deseaba hace unas décadas y muchísimo más de lo que a la actual Pepa Flores le hubiera
gustado. Lo mejor será respetar el silencio y la tranquilidad buscada y
encontrada por Pepa Flores en su Málaga natal, tras su retiro del mundo del
espectáculo a mediados de los años 80.
Por
lo tanto, nada que aportar de su carrera como cantante y actriz, como la niña prodigio del cine y la canción. Pero sí, tal
vez, de lo que supuso la figura de Marisol para el merchandising. Fue una época
gris en la que Marisol dio color y cuyo nombre apareció en muchísimos
productos. Seguramente, el nombre propio de la España del siglo XX que más hizo
vender muy variados productos. Sólo se me ocurren algunos casos que se le
acerca de generar productos con su nombre y cara, aunque no son personas, sino algunos
programas de televisión como Un, dos, tres (véase
el bazar de esta página web), Barrio
Sésamo, Operación Triunfo o Gran Hermano.
En
estas dos entradas repasamos aquellos productos (que no fueron discos o
películas) a los cuales Marisol prestó su cara, ya fueran libros, revistas, álbumes de cromos, cuadernos escolares, espejos,
muñecas, postales, banderines, etc. Echamos mano de la página web de Todocolección, donde se han pagado
pequeñas fortunas por algunos de estos productos y con pujas bastante
reñidas...
Los libros son los productos más numerosos. Por ejemplo, libros editados con motivo de sus primeras películas, como ídolo infantil y juvenil, en ocasiones varios por película: Un rayo de luz (1960), Ha llegado un ángel (1961), Tómbola (1962), Marisol rumbo a río (1963), La nueva Cenicienta (1964), Búsqueme a esa chica (1964), Cabriola (1965), etc.












