Fue hace dos años, en una de las tardes dominicales del difunto Rescátame de Joaquín Hurtado en Radiolé.
Allí, el 16 de enero de 2011, entre Las Deblas, Las Viudas, Las Hermanas Goggi
y demás petardíssimas saltó la
noticia de la muerte del compositor Augusto Algueró.
Reconozco que mis primeras referencias a Algueró, hace unos años; eran solo
como exmarido de Carmen Sevilla, por entonces, la presentadora del cuponsito.
Después, cuando uno empieza a investigar, a crearse filias y demás, me di
cuenta de que este compositor es una de esas joyitas que, tal vez, no quisimos
o pudimos cuidar tanto. Al igual que Luis Gómez Escolar, Juan Carlos Calderón,
Alfonso Santisteban, Antón García Abril, etc. es de esos personajes, a los que
muchos no ponemos cara, que nos sugieren canturrear melodías y canciones.
Algueró se ha llevado toda la fama, aunque en muchas de sus composiciones
aparece también Antonio Guijarro Campoy,
el letrista de esas canciones que tomos canturreamos de Marisol, Concha
Velasco, Conchita Bautista, El Dúo Dinámico, etc. Al parecer, poco se sabe de
este autor, así que ahí hay materia para indagar sobre este letrista que murió
en los años 80...
Es difícil poner aquí una única canción de Alguéro (y Guijarro) para abrir
boca, pero lo más fácil es verle disfrutar, como parece que siempre hacía, en
un popurrí o medley de (no solo) sus composiciones para el cine: Cabriola, La Chica ye-yé, Las chicas de la
Cruz roja, Será el amor, Tómbola, etc.
