Estamos dedicando una serie de entradas a un repaso de algunas portadas de la historia
de Interviú. La selección de portadas
es subjetiva, basándonos en diferentes criterios: fueron importantes,
(in)olvidables, mediáticas, curiosas, extrañas, etc. Un repaso a la historia de
la revista puede verse en Wikipedia o este enlace, por ejemplo. Solamente nos
fijamos en la foto principal de la portada para seleccionarla, extrayendo la
mayoría de ellas de la hemeroteca digital de Interviú. En esta ocasión lo hacemos con los años 1989 a 1992.
15 de febrero de 1989. Marta Chávarri.
En
este caso no se recuerda tanto la portada de Marta Chávarri, sino su interior, pues figuraban unas imágenes en
las que se podía ver que no llevaba bragas en un acto público. El titular con
el que se vendió este hecho fue: Las
sorprendentes fotos de la mujer de moda en España. Lo nunca visto de Marta
Chávarri. Tanto morbo despertó la portada que -como puede verse en la portada que incluimos- dio lugar a una segunda edición. Dos semanas después volvió a aparecer
Marta Chávarri en portada, pero solo como reclamo para unas declaraciones de su
cocinera. Como aquí se explica, ella demandó a la revista. En 1995, como aquí figura, lnterviú fue condenada a
pagar 34 millones de pesetas a Marta Chávarri. Aquí puede verse fotografías más
recientes de Marta Chávarri, personaje muy popular de la alta sociedad entre
los años 80 y 90 que se apartó de los medios de comunicación.
Es
el aniversario del Crónica Universal y
Laura no encuentra inspiración para dar el discurso frente a los jefes del
periódico. José Antonio visita una central nuclear y se encuentra obsesionado
por su supuesta radioactividad. Clara se encarga de un reportaje sobre la vida
de prostitututas (Rocío Calvo, Marisol Abad y Lola Peno), siendo confundida con
una de ellas. A partir de este capítulo se produce la salida temporada del
personaje de Luis (que tiene que cubrir un juicio), seguramente por los
compromisos cinematográficos de su intérprete, José Coronado.
2. No somos nada
Blas
sustituye a Luis y se encuentra en la difícil situación de abroncar a Mamen.
José Antonio cubre la noticia de un colectivo gay y un antiguo compañero del
colegio (Sergio Otegui) le da un pico, hecho que acabará apareciendo en los
medios. Incluso la madre de José Antonio (Tina Sáinz), que lo visita, se hace
eco de la supuesta homosexualidad de José Antonio. Clara y Willy cubren la
noticia de un correo de la droga muy especial, una niña que guarda el dinero en
un sobre.
3. Todavía no es San Juan
Ali
trabaja sobre un grupo de personas, Arco Iris, sobre el que cae la sospecha de
la secta, hecho que es verdad, pues Ali es secuestrada por el jefe del grupo
(Joseba Apaolaza) y una de sus integrantes (Laura Aparicio), que era una
antigua novia de Willy. Blas y Mamen se encargan del problema de unos vecinos
con una mujer que tiene el síndrome de Diógenes, y que se cree que Blas es su
hijo (Alicia Hermida).
Periodistasfue una serie pionera en su momento.
Por ejemplo, fue una de las primeras series centradas en profesionales de un
oficio. Del periodismo hubo antes un precedente, Tristeza de amor, con la que empezamos el blog. Luego surgieron las
de hospitales, como Hospital central,
Hospital, Una nueva vida o MIR; policías,
como El comisario o Policías; abogados -con el precedente
de Turno de oficio-, como La ley y la vida, LEX, etc. Fue de las primeras series también en alargar la duración
de los capítulos: de los 25 minutos de la comedia de situación como Farmacia de guardia o los 45 de Médico de familia se pasó a la hora
larga, mal endémico de la ficción televisiva española.
Periodistas no tuvo cabezas de reparto
visibles que atrajeran al público como Lina Morgan en Hostal Royal Manzanares, Alfredo Landa en Lleno, por favor o Arturo
Fernández en La casa de los líos
por hablar de algunas series más o menos contemporáneas. Repasando los personajes de la serie, encabezaban el
reparto durante la primera temporada José Coronado y Amparo Larrañaga, si bien
sus tramas estaban al mismo nivel que la del resto de compañeros del periódico.
José Coronado hacía el papel de Luis
Sanz, que vuelve como corresponsal en Nueva York a España siendo el nuevo
jefe de la sección de local del periódico Crónica
Universal. Amparo Larrañaga
desempeñaba el rol de Laura Maseras, subdirectora del diario.
Trabajaban
en el periódico el bueno del redactor Blas
Clastellote (el tristemente desaparecido Álex Angulo), de larga trayectoria
en el periódico y que tenía que compartir espacio en la redacción con
redactores más jóvenes. Su pareja era la secretaría Mamen (María Pujalte). Compartían piso Clara Nadal (Belén Rueda) y Ana
(Alicia Borrachero): Clara empezaba como fotógrafa, si bien iba desempeñando
cada vez más papeles como redactora de noticias; la inconformista Ana era el
contrapunto a la dulzura del personaje de Clara. Clara era madre de la pequeña Emma (Nadia Henche, una de esas niñas
que no siguió en la interpretación, como aquí se explica). Ali (Esther Arroyo) completaba la parte femenina de la redacción de
la sección de local del Crónica: el
personaje más desdibujado del que no se sabe, por ejemplo, dónde y cómo vive.
La
parte más cómica le correspondía a la parte masculina de la redacción: el
fotógrafo Willy (Joel Joan) y el
becario José Antonio (Pepón Nieto):
comparten piso y son emparejados en muchos capítulos con tramas más o menos
simpáticas. Más presencia con los capítulos fue ganando Juan, alias Chusky (Paco Marín): de una aparición
episódica, el personaje de buscavidas de Chusky caló hondo y siguió apareciendo
en la temporada, cada vez con más peso. Del qué fue de todos estos actores y
cómo han evolucionado sus carreras, pueden extraerse informaciones aquí.
Aparecían
también como personajes fijos actores de cierta edad de los que ya hablamos aquí. Por un lado, Herminio (Pepín
Salvador), el portero de la redacción; Pablo
(Enric Arredondo), director del Crónica,
siempre elegante y distante y Gloria
(María Jesús Valdés), la madre de Laura, un papel que siempre sabía a poco.
También fue fijo en la primera temporada Miguelón
(Paco Catalá), el camarero del bar La
Tertulia, donde se reunían los periodistas, antes, durante y después del
trabajo.