Es una lástima que series como
estas no sólo no triunfen, sino que sean no sólo retiradas de la programación,
sino también reduciendo el número de capítulos y desbaratando las tramas. Guante
blanco es una serie bien planificada y organizada, hecha con cariño y
sin prisas, sin mirar tanto al público, sino al contenido. Además, sin meter a
cabezas de cartel que desentonen (por lo general, ídolos carpeteros de mala
dicción y con poco bagaje interpretativo). Se agredece que no intente agradar a
todo tipo de audiencias (no hay abuelos, bueno, sí un personaje llamado así, ni
hay un bar catalizador de las tramas o marcas de leche en la mesa del desayuno).
A pesar de todo eso, no triunfó.
A pesar de ser una serie no policiaca, pero sí con policías y ladrones; donde
los buenos no son tan buenos y los malos para nada son tan malos. A algunos les
puede recordar a El fugitivo, a otros
a El equipo A, a Luz de luna, etc. Cada uno que tome su propia visión de los dos
grupos que vertebran la serie: los policías y los ladrones. Los primeros, los
del inspector Bernardo Valle (Carlos Hipólito), Roberto Cortés (Jorge Roelas), Rebeca
Mendoza (Leticia Dolera) y la comisaria Luisa Tubió (Yolanda Ulloa). Los
segundos, los de Mario Pastor (José Luis García Pérez), José Ángel Egido (César
Ferrer el Abuelo), Eloy Azorín (Jorge
Lestón), Sara Martín (Pilar Punzano) y Nicolás (Jordi Dauder).

