Vimos en entradas anteriores algunos actores poco recordados de las diez
primeras películas de la filmografía de Pedro Almódovar. Seguimos avanzando en
el tiempo, ocupándonos de algun@s chic@s Almodóvar de sus películas La flor de mi secreto, Carne trémula y Todo sobre mi madre.
La flor de mi secreto (1995)
Manuela Vargas (Blanca)
Blanca era en La flor de mi
secreto la asistenta de la escritora Leo Macías (Marisa Paredes).
Manuela Vargas (1937-2007) fue una bailaora de flamenco que tuvo incursiones en el
extranjero -el vídeo es del famoso The Ed
Sullivan show de la televisión norteamericana- y dispuso de compañía de
baile propia, siendo reclamo también de algunas grabaciones discográficas. La
relación de Manuela Vargas Hermoso con el cine incluyó sólo dos papeles en
cine (según IMDb): su colaboración con Almodóvar y su anterior protagonismo de la película España otra vez (1969). Fallecida en el año 2007, su
necrológica posibilitó reunir parte de los espectáculos de baile que
protagonizó.
Antonio era el hijo de la asistenta Blanca (Manuela Vargas).
No hace falta aquí resumir la carrera del hoy menos mediático bailarín
de flamenco Joaquín Cortés, cuya
carrera parece más enfocada al extranjero, donde consta -tal vez- de mayor
reconomiento. Dejamos únicamente mención de sus trabajos como actor en cine: su
protagonismo para el cine español en Gitano
y para el cine italiano en Vaniglia e
cioccolato.
¿Hay antecedentes artísticos en tu familia? ¿De
dónde viene tu interés por el mundo artístico?
Mi madre y mi hermana mayor cantaban muy bien, pero hasta
donde yo sé, no hay ningún antecedente artístico en mi familia. Según mi
hermana, cuando me tenía en sus brazos y escuchaba las canciones de la radio,
emitía unos sonidos como queriendo cantar sin aún saber hablar. No hubo
elección, desde que tuve uso de razón me dedique en cuerpo y alma a la música.
Los domingos por la tarde y a la edad de cuatro añitos, yendo con mi madre por
la Alameda de Rentería me soltaba de su mano y bailaba, sobre todo al son de
las sambas. Para bien o para mal, nací con talento artístico. El cine siempre
fue otra de mis grandes pasiones, una ventana abierta al mundo, al que a mí más
me gustaba, el cine con Mayúsculas de grandes artistas.
Has rendido cuenta de tu infancia y adolescencia en
Rentería (Guipúzcoa) en tus libros Mi
cuna de madera (Compañía Literaria, 1994) y A contradanza (Huerga y Fierro, 2008). ¿Qué influencia tuvo tu
infancia y adolescencia para la creación de Fama?
Ninguna. Fama llegó tras un dilatado periodo de laureles
y derrotas. Decidí crear ese personaje para poder seguir mostrando mi voz, ya
que con la imagen que la naturaleza me había proporcionado, iba a ser
tremendamente difícil que el público, por aquel entonces, encajara semejante
voz de soprano en un cuerpo de hombre frágil y melancólico. Me gustó la idea de
adaptar el nombre de Fama, ya que se trata de una diosa menor de la mitología
griega, ocupada en escanciar el vino a los Dioses. Me gusta sobremanera
acercarme a todo aquel que pueda aportarme algo de lo que yo aún no sepa.
Según se comenta en la biografía de tu página web, a
los 16 años partiste para Francia, donde empezaste a cantar. ¿Dónde
residías en Francia? ¿Cuánto tiempo duró esa experiencia?
Residía en Annemasse, en el alto Saboya, en frontera con
Suiza,a pocos kilómetros de la ciudad de Ginebra. Estuve un año; coseché unos
éxitos barbaros, cantaba en todas partes, por cantar, hasta en la calle. La
gente se detenía, aquello era el progreso, un país inteligente.
Según se menciona también en la web, tenías
intención de fijar tu residencia en Londres, pero volviste a España. ¿Qué
recuerdas de ese Londres de los años 70?
Una ciudad avanzada, con educación y buenos modales. Volví
a España creyendo que con el cambio político habría más oportunidades, pero
enseguida me di cuenta que los que habían funcionado en la dictadura, cambiaron
de chaqueta y salieron a la calle apoyando a las nuevas tendencias políticas
para poder seguir enmerdando el país, con lo cual, se me ofrecían muy pocas
oportunidades para poder exponer lo que yo ofrecía.
En tu vuelta a España, colaboraste con el cantante
griego Demis Roussos, haciendo la segunda voz en la canción Morir al lado de mi amor. ¿Cómo llegaste
a este trabajo? ¿La colaboración incluyó otras canciones?
A través de un músico y compositor que trabajaba como DJ
en la discoteca Cleofás de Madrid. DemisRoussos estuvo a punto de producirme un
disco para lanzarlo en Francia, pero como coincidió con su lanzamiento en
Estados Unidos y la experiencia no fue como él esperaba, todo se vino abajo. De
él tengo que decir que conmigo fue una excelente persona, sencillo, gran
artista. Me pidió hacer la segunda voz en Morir
al lado de mi amor, parece que le gustómi voz para hacer el dúo.
Lo mejor sería no hablar mucho de
la Rata de Antequera. Que algunos lo conocieran, y ya. Suerte que no ha caído
-que yo sepa- en telebasura, espacios de freaks-frikis,
etc. Y que conste que hablamos de alguien que ha sacado, que yo sepa, cuatro
discos y su labor artística abarca la pintura y escultura. Pero para muchos
Enrique Antequera, la Rata de Antequera, no es más que aquel personaje raro que
salió una tarde (el Sábado Santo de 1999, 3 de abril, para más señas) en Cine de Barrio, cantando una versión de Sor Citroen, aquella en la que dice que Sor Citroen es un cuerpo atrapado en cuerpo
de mujer o bien que es mística y
petarda a un tiempo.
Vale, este es el punto de
partida, pero en su carrera (y en su vida) figuran otros nombres propios,
además del de Gracita Morales y Sor
Citroen: Carmen Santonja y Gloria Van Aersen (Vainica Doble), Fernando
Telletxea (Fama) y Franciso Miñarro López (Paco Clavel).