Menos mediático y popular que el
Festival de Eurovisión, el paso de España por el Festival de la OTI fue mucho
más exitoso que en el festival europeo: seis victorias en 27 participaciones,
así como cinco ocasiones en el segundo puesto y otras cinco en el tercer
puesto. Con estos datos, es de los países más exitosos que participaron en
dicho Festival, junto a México, Argentina, Venezuela y Chile, como aquí puede
verse. El Gran Premio de la Canción Iberoamericana se celebró por primera vez
en 1972, con una pausa en el año 1999 y celebrándose por última vez en el año
2000.
Entre los representantes
españoles hay grandes nombres de la música, pero hay otros en los que tal vez
merece la pena detenerse y ver cómo han evolucionado sus carreras, sobre todos de
algunos de la década de los años 90, más invisibles y menos mediáticos. Dejamos
fuera a tres pesos pesados de la música española que no necesitan presentación:
Marisol, Camilo Sesto y Cecilia.
1972. Marisol. Niña. 3ª
posición.
1973. Camilo Sesto. Algo más.
5ª posición.
1974. Lia Uyá. Lapicero de madera.
4ª posición.
Lía Uyá, nacida como Eulalia Uyá Vargas-Machuca, también se dedicó
a la actuación, si bien con apenas experiencia delante de una cámara -véase su
perfil de IMDb-, destacando en el teatro en obras como El diluvio que viene o Chicago,
a finales de las décadas de años 70 y 90, respectivamente. Como explicó en su
momento (recorte que incluimos), el paso por la OTI fue contraproducente: le
dio popularidad en España e Hispanoamérica, pero problemas con las casas
discográficas, por considerar que era una artista quemada y que no vendía
discos. Sus grabaciones, sobre todo en forma de singles, cubren una década,
cerrándose las mismas con su participación en la OTI. Aquí puede verse un
repaso a su carrera, destacando a Lia Uyá como una rara avis entre las artistas españolas que escapó del encasillamiento.










