He de reconocer que mi contacto
con el mundo de las muñecas Marín, vamos, de las flamencas de encima de la
tele, ha sido escasa. No recuerdo que en mi familia alguien haya tenido una muñeca
flamenca, ni en casas de amigos o tal. Como mucho, me recuerdo de chinorri mirando en los escaparates a
ver si debajo del traje de flamenca había bulto
o no, como con las Nancys morenas, rubias o negras y Barbies.
Sí que he vuelto a pensar en
ellas gracias al reality de Alaska y Mario, con su muñeca de Lola Flores en
medio de una mesa que salía en algunos enfoques en su piso que reivindico como
futura casa museo desde ya (esas vitrinas llenas de objetos variados es de las
cosas que más envidia me dan). Aquí vemos esta genuina muñeca Marín de los años
80 (o tal vez 90), creo recordar, en el homenaje que le hicieron tanto a la
muñeca como a Lola Flores en el programa de Los Morancos de Canal Sur.