Mostrando entradas con la etiqueta Eloy de la Iglesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eloy de la Iglesia. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de marzo de 2016

Los chicos de la Iglesia. Segunda parte.



Vimos en la entrada anterior algunos chicos de la Iglesia: actores jóvenes que protagonizaron algunas de las películas de Eloy de la Iglesia, director de cine del que se cumplen ahora diez años de su muerte. Fueron estos intérpretes: Chris Mitchum, John-Moulder Brown, Tony Fuentes, José Luis Alonso, Ángel Pardo o José Luis Manzano. Seguimos con otros actores jóvenes que trabajaron en películas como Colegas, El pico, La estanquera de Vallecas o Los novios búlgaros.

Antonio Flores (Colegas, 1982)

 
 
 

Una de las películas favoritas del propio Eloy de la Iglesia fue Colegas, donde se mostraba la vida del trío formado por José Luis Manzano (José), Rosario Flores (Rosario) y Antonio Flores (Antonio). Personaje sobradamente conocido, dejamos mención de sus trabajos como actor: películas como El balcón abierto, Calé, Sangre y arena, Chechu y familia o Cautivos de la sombra, así como las serie de televisión Gatos en el tejado, Turno de oficio o Los ladrones van a la oficina.
 
José Luis Fernández El Pirri (Navajeros, 1980; La mujer del ministro, 1981; Colegas, 1982; El pico 2, 1984; La estanquera de Vallecas, 1985)

  
Uno de los personajes más carismáticos del llamado cine quinqui fue José Luis Fernández Eguia El Pirri. Fue otro de las chavales de la calle a los que Eloy de la Iglesia puso delante de las cámaras, debutando en Navajeros (no figura su nombre en el cartel, con el personaje de El nene) y teniendo papeles más relevantes -que figuraban en los pósteres publicitarios- en Colegas y El pico 2, llamándose su personaje Pirri. En otras dos películas contó Eloy de la Iglesia con él: La mujer del ministro y La estanquera de Vallecas.

 
 

miércoles, 23 de marzo de 2016

Los chicos de la Iglesia. Primera parte.



Diez años se cumplen hoy del fallecimiento del director de cine Eloy de la Iglesia (1944-2006), autor de un cine provocativo, de gran éxito de público y menos de crítica. Tal vez, por ello, se suele destacar de sus películas menos sus valores cinematográficos y más sus aspectos sociológicos vinculados, por ejemplo, con la política, la delincuencia, la droga o la homosexualidad Nos quedamos con esta descripción de Eloy de la Iglesia, del guionista y director de cine Antonio Hens, de esta entrevista: “Fue un chico burgués que vivía en Madrid en los años 60, fue cineasta independiente a principios de los 70, cineasta gay en la segunda mitad de los 70, militante del Partido Comunista y después una persona metida en el mundo de las drogas. Es un personaje absolutamente poliédrico”.

 
 
 
Como modo de homenaje rescatamos del olvido (aunque algunos siguen siendo bastante recordados) a algunos jóvenes intérpretes masculinos de su cine, a los que llamamos chicos de la Iglesia (equivalente masculino de lo que sería una chica Almodóvar). Algunos de los chicos de la Iglesia fueron actores de poco recorrido y otros, en cambio, intérprete con mayores oportunidades como actores, y no sólo en el cine de Eloy de la Iglesia. Los repasaremos, por orden cronológico, sólo de aquellos jóvenes actores cuyo nombre aparece en el cartel de alguna de sus películas.

Dejamos, pues, fuera los nombres de los protagonistas de algunas de sus películas, por pasarse de edad, actores muy conocidos como Juan Diego (Algo amargo en la boca, 1969; La criatura, 1977), Vicente Parra (La semana del asesino, 1971; Nadie oyó gritar, 1973), Eusebio Poncela (La semana del asesino, 1971), Javier Escrivá (Juego de amor prohibido, 1975), Simón Andreu (Juego de amor prohibido, 1975; La otra alcoba, 1976; Los placeres ocultos, 1977; El sacerdote, 1979; La mujer del ministro, 1981; Los novios búlgaros, 2003), Patxi Andión (La otra alcoba, 1976), José Sacristán (El diputado, 1978; Navajeros, 1980; Miedo a salir de noche, 1980), Emilio Gutiérrez Caba (El sacerdote, 1979), José Manuel Cervino (El diputado, 1978; El sacerdote, 1979; Navajeros, 1980; La mujer del ministro, 1981; Colegas, 1982; El pico, 1983), Fernando Guillén (El pico 2, 1984; La estanquera de Vallecas, 1985), José Luis Gómez (La estanquera de Vallecas, 1985), Fernando Guillén Cuervo (Los novios búlgaros, 2003).

Chris Mitchum (Una gota de sangre para seguir amando, 1973)


 
Una gota de sangre para seguir amando fue un thriller rodado en inglés, más conocido fuera de España, que fue una coproducción con Francia, protagonizada por Sue Lyon (la Lolita de Stanley Kubrick) y Christopher Mitchum. Hijo del actor Robert Mitchum, su carrera incluye unas sesenta películas, rodadas en catorce países; en la actualidad es político en California. Si los datos no fallan (según IMDb), esta fue su única incursión en el cine español, junto a algunas coproducciones como Ricco o Un verano para matar.

 
 
 
 
 
  
En su película con Eloy de la Iglesia actuó junto con uno de los pioneros hombres objeto del cine español, el canario David Carpenter, del que hablamos anteriormente, y con el que protagonizó este reportaje de la revista Fotogramas.

 

miércoles, 14 de agosto de 2013

Entrevista al actor Dritan Biba



1. Te formaste como actor en la Academy of Arts en tu Albania natal. ¿Cómo es la producción de cine y televisión en tu país de origen? ¿Hay trabajo continuo en series de televisión, cine y teatro o es más difícil labrarse una carrera estable?
Cuando yo termine los estudios en la Academia de las Artes (el equivalente de RESAD), el panorama audiovisual era casi inexistente. Creo que se hacía una película cada 3 años y siempre era una coproducción europea. Series nacionales no había y tampoco había una tradición en eso por diversos factores demográficos, políticos, etc. Mi única esperanza como actor era el teatro que, aunque padecía la crisis del postcomunismo, seguía en pie. Hoy en día ha cambiado mucho, ya que hay muchas televisiones privadas que son mas activas en las producciones audiovisuales.
2. Tras tu formación viviste un tiempo en Dinamarca, formándote en el European Film College. ¿Por qué este país? ¿Qué diferencias notaste entre la manera de enseñar la interpretación en Albania y en Dinamarca?
En los 4 años de la universidad en Albania tuve la gran suerte de tomar clases con profesores invitados de varios países (británicos, franceses, estadounidenses, etc.). Incluso hice un taller sobre Shakespeare con Fiona Shaw. Estas experiencias fueron las que me despertaron las ganas de probar otros caminos. La escuela albanesa me había dado una base fuerte y sólida, ya que era una derivación de la escuela rusa de teatro, pero eso no bastaba. Así que emprendí el viaje hacia Europa. European Film College en Dinamarca, que es una escuela de cine, me dio la oportunidad de explorar y comprender el mundo audiovisual (se daban clases de guión, dirección, fotografía, sonido, montaje, etc). Fue una experiencia maravillosa.
3. A continuación llegaste a España. ¿Cuándo? ¿Por qué a España? ¿Cómo fueron tus primeros meses? ¿Has tenido en España otros trabajos que el de actor?
En el festival de Teatro Experimental del Cairo conocí a María Fernández Ache y a Luis Garban - los productores y directores de “El Globo Teatro” afincados en Madrid. Hicimos buenas migas enseguida. Un año mas tarde me propusieron que me fuera a Madrid para hacer “Woyzcek” -una adaptación de la obra de Büchner con el mismo nombre. Necesitaban un actor de Europa del Este para el papel principal – Woyczek. Dije que sí enseguida. No sabia hablar español, pero confiaba en que lo aprendería sin muchos problemas y, lo mas importante, la obra la conocía bien y me encantaba. Fueron unos meses llenos de ilusión, ansiedad, alegrías y muy pocas horas de sueño. Mi espanol escénico no me daba miedo, ya que en el fondo era ensayado, pero el de la calle era mas complicado. Al final, todo mereció la pena.
4. La primera vez que te vimos delante de las cámaras fue como concursante del reality show Estudio de actores (Antena 3, 2002). El programa fue retirado de la programación por su mala audiencia. ¿Tenías muchas esperanzas en el programa? ¿Cómo afrontasteis la cancelación del programa?


Aquella fue una experiencia muy peculiar. Este tipo de formato no creo que tenga mucho que ver con el proceso de trabajo actoral. Es un proceso muy poco “televisivo”. Los intentos de granhermanizarlo creo que ayudaron a que fracasara. Se aprende mucho viendo cómo funciona por dentro la “cajita mágica” y la despiadada realidad de las cifras de audiencia. Conocí gente maravillosa durante aquellas 3 semanas que enseguida me ayudaron para dar el siguiente paso – una película.