No se suele mencionar la palabra drama
al hablar de la actriz Gracita Morales,
sino comedia. Al evocar su nombre,
casi todo el mundo esboza una sonrisa. Fue una actriz sobre todo de comedia,
pero cuya vida, al parecer, tuvo más de drama que comedia.
Por ejemplo, el año pasado, al cumplirse veinte años de su fallecimiento,
algunos artículos mencionaron las partes oscuras o menos conocidas de su vida.
Por ejemplo, en este artículo se menciona que “el carácter de la actriz fue agriándose poco a poco, al punto de que
los rodajes de gran parte de aquellas desternillantes películas resultaban
complicados [...] Drogada con pastillas, sola, abandonada, pasó los últimos años de su vida”. En este otro artículo se afirma: “Una vida llena de infelicidad, depresiones y fármacos para
aliviar la soledad fueron minando poco a poco la vida de la que es una de las
cómicas más reconocidas del cine español”. Estas opiniones fueron
refrendadas también en su momento por sus compañeros de profesión en
entrevistas o en sus propias biografías (Alfredo Landa, José Luis López
Vázquez, Mariano Ozores, Concha Velasco).





