La plaça del diamant, tanto en su
versión novelada como en su versión para cine y televisión fueron puntos
capitales para el desarrollo de la cultura catalana. Supongo que no fueron
pocos los castellanohablantes que leyeron su primer libro en catalán (o lo
intentaron), con la novela de Mercè Rodoreda, publicada bastantes años antes
que su versión en imágenes, pues la primera edición de la novela de la Colometa es del año 1962. Supongo que si
se hiciera alguna lista de esas como el
español más importante de la historia, nuestra mejor canción, la catedral más
bonita, etc. La plaça del diamant ocuparía
un puesto alto entre las novelas en lengua catalana, al menos por parte del
público; luego ya llegarían los críticos con sus filias y fobias. Y la
Rodoreda, como otras mujeres importantes de las letras (me viene a la cabeza
ahora la lexicógrafa María Moliner) no fueron tan valoradas en su época. Seguramente
sea la única novela publicada en catalán (o incluso publicada en España) que
haya sido traducida al gallego, vasco, aranés, sardo, etc.
Los
que vimos antes la adaptación cinematógrafica y televisiva que leímos la novela
nunca se nos irán de la cabeza algunas de las imágenes de la película y serie
de televisión dirigida por Francesc Betriu en 1982 y protagonizada por Sílvia
Munt en el papel de Natalia o la Colometa
y Llúis Homar como Quimtet. La serie se emitió primero para el circuito catalán
en diciembre de 1983 y con el nuevo año, para toda España en su versión en
castellano (los viernes de enero, sustituyendo a Anillos de oro, a las 22.40, una vez acabado Un, dos, tres.








