Hay en Madrid una niña,
hay en Madrid una niña. Niña que Celia se llama, ay, sí. [...] Celia, hija mía,
qué vas a hacer con tanto fantasía. [...] Celia, chiquitina, nunca serás
emperatriz de la China. Celiaaa...
A la serie Celia, dirigida por el recientemente fallecido José Luis Borau y estrenada por Televisión Española hace ahora veinte años, en la Noche de Reyes del año 1993, le ha pasado como a otras series cuya sintonía es obra de Vainica Doble (por ejemplo, Juncal, dirigida por Jaime de Armiñán en 1988, o las más antiguas Las doce caras de Eva, o Refranes, por no hablar de Con las manos en la masa): la canción de cabecera se queda en el pensamiento y la serie casi queda un poco olvidada.
Genial el momento vainiqueño, con ironía y algo de de mala
leche, ya que Celia, en efecto no sería emperatriz de la China... No más mala
leche hay al añadir a la monja con el ora
pro nobis...




