Me atrevo a decir que Vicky Larraz es la artista de España en los 80. No es Alaska (que siempre recuerda que empezó en los 70), Ana Curra, Kiki d’akí o Rubi (y los Casinos) [por poner algunas de las que me interesan]. Vicky Larraz está de vuelta como está mostrando estos días en muchos medios de comunicación (felicito al jefe de prensa, porque se está haciendo ver y sonar). Ella misma ha creado el título de esta entrada: de Huracán (su último disco, de 1989) al single Earthquake [Terremoto] que se publica hoy.
Yo tengo asociado a Vicky Larraz a un gran enfado: la noche del 24 de octubre de 1987 no funcionaba la antena de televisión de mi casa y me quedé sin ver su tercera posición en el Festival de la OTI de ese año. Un drama comparable a que se vaya la antena en las campanadas, el final de Farmacia de guardia o el gol del Mundial. Ese año bailábamos continuamente con coreografía de castañuelas incluida en el recreo del cole (entonces, 3º o 4º de EGB, no lo tengo claro) su Bravo Samurai.