- ¿Creciste en una familia cinéfila? ¿Cómo era tu relación con el cine de niño y adolescente?
No, mi familia
no es especialmente cinéfila, aunque me llevaban al cine bastante. Los viernes
veíamos la película de La clave, y
los sábados, Sábado cine y Primera sesión en TVE.
- ¿Tenías claro que tu futuro estaría relacionado con la dirección o te interesaban otros campos artísticos?
Siempre quise
dedicarme al cine, desde que tengo uso de razón.
- Como otros directores jóvenes de la generación de los 90 fuiste culpable de que muchos nos interesáramos por el cine español, por ejemplo, con tu debut en el cortometraje El columpio (1992).¿Tenías previso otro final para esta estupenda historia? ¿Pensaste alguna vez en una segunda parte o continuación?
Nunca. El columpio me ha dado muchísimas
alegrías, todavía hoy, pero nunca pensé en una posible segunda parte.
- Tu debut en el largometraje con Todo es mentira (1994) fue celebrado tanto por crítica y público. Los medios de comunicación saludaron a la película como una visión a la española de la generación X. ¿Fue esto algo bueno o malo para la película?
A mí recuerdo
que me molestaba esa etiqueta, pero creo que fue algo positivo para la
promoción de la película.



