jueves, 6 de marzo de 2014

Entrevista a la actriz Assumpta Serna (segunda parte)




ASSUMPTA SERNA Y FIRST TEAM

15.              ¿A qué se debió la creación, junto con tu marido Scott Cleverdon, en 2004 de la Fundación first team? ¿Tuvo que ver con la llegada de menos papeles como actriz? ¿Teníais muchas esperanzas puestas o pensabais que vuestra fundación sería algo pasajero?


Pues coincidió con la llamada que España hizo de mí en Los Angeles. En la necesidad de reivindicar mi trabajo como actriz en cine y TV. La vida me forzó a tomarme un año sabático y poco a poco, volví a escoger con más fuerza todavía, mi profesión. Escribí un libro sobre el tema en 1999: El trabajo del actor de cine (Editorial Cátedra), que al final ha sido un libro de consulta y de guía para una generación de actores. Espero sacar la segunda versión del libro este año, después de todo lo que he aprendido de mis alumnos. Y por el libro, empezó a salirme trabajo como profesora. 


Scott ya lo había hecho en Los Angeles, pero como profesor de guiones: “script doctor”, a guionistas y directores, así que fue fácil encontrar un proyecto en común, los dos habíamos vivido la misma experiencia y queríamos dignificar una profesión, hacerla más creativa en rodaje y antes del rodaje. La técnica ha evolucionado favorablemente y hemos profundizado mucho en como mostrar el pensamiento. En cómo comunicar honestamente… Nunca hemos visto ni yo ni Scott la Fundación como algo pasajero, sino como un proyecto que nos gustaría que quedara y que siguieran otros. Nos hemos ido enredando en la sensación inigualable de regalar cosas a otros… porque la verdadera razón no ha sido nunca ganar dinero, de la misma forma que no hicimos por dinero nuestra profesión. Hemos sido motivados a hacerlo porque creíamos que teníamos cosas a decir, que habíamos aprendido qué podíamos dar a otros… Creo sinceramente que es importante que sigamos en activo, que no dejemos nuestra profesión, porque es de donde aprendemos y es desde nuestra experiencia hoy que podemos seguir dando ideas, estar siempre creativos para dar las cosas mejores a otros, agradecidos a una profesión que cada año nos da satisfacciones. Los últimos tres años, hemos rodado Borgia, una muy buena serie de TV, que espero que algún día se vea en España.

 
16.              ¿Le ha salido competencia a first team dentro de España? ¿Cómo lleváis la crisis desde tu fundación?
Sí. Dentro de España estamos satisfechos porque hemos sido capaces de difundir nuestra idea. Ahora parece normal que actores estudien cine o TV, hay dos o tres escuelas que hacen también programas anuales como nosotros. Pero el profesorado es distinto y los valores que les animan a seguir enseñando, creo que también. Estamos en plena etapa de crear alianzas entre las escuelas que formamos a actores en el audiovisual, porque creemos necesario agrupar fuerzas para cumplir objetivos comunes, por ejemplo, que la enseñanza de los actores en el audiovisual esté reconocida en el sector profesional. Creo que el Master universitario es todavía nuestra diferencia y nos vamos convirtiendo en referencia, sobre todo en Gran Bretaña, donde nos llaman las escuelas de teatro más reconocidas -oficiales y privadas-, para compartir nuestra experiencia de quince años como profesores y nuestra particular ambición internacional por ayudarles a implantar la especialidad en Interpretación cinematográfica en sus escuelas. También veo que somos ágiles en innovar porque nuestro profesorado lo componen profesionales que conocen la profesión haciéndola, desde dentro, porque la siguen realizando a diario y nos seguimos preparando para ejercerla. Todos nuestros profesores tienden a vivir de aquello que hablan en clase y creo que eso enriquece el proceso de profesores y alumnos.

La crisis nos ha afectado de varias maneras: todo el contexto político hace que los padres se muestren reticentes a invertir en una profesión que no lo parece desde fuera… Los alumnos se preguntan si podrán vivir algún dia de aquello que más le gusta hacer. Hay más inseguridad que nunca, tres de cada cuatro actores están en paro, quizás podemos hacer menos selección de nuestros alumnos, pero los que acuden a nuestras puertas están decididos a dedicarse a esto, lo han pensado muy bien. Les toca a nuestros alumnos, probar nuestra formación en el lugar de trabajo, demostrar que los actores formados en el audiovisual pueden colaborar desde el proceso de creación para que las obras sean mejores y para promocionar mejor la obra audiovisual. El estudiante se preocupa ahora de que en el mercado y en el sector, no se valore un título, parece desde fuera que cualquiera puede ser actor… La crisis nos ha enseñado, sin embargo, a saber escuchar más a nuestros alumnos, a entender sus necesidades y los alumnos ven nuestro intento firme en intentar darles la mejor formación con los recursos mermados que ahora desgraciadamente tenemos. Hemos tenido que suspender puestos dentro de la escuela y de la Fundación, puestos claves para poder crecer, como las relaciones institucionales o la búsqueda de patrocinio. Hemos tenido que suspender nuestros viajes a Latinoamérica para difundir la especialidad, nos hemos retrasado en nuestra ambición de traer profesores internacionales a nuestra escuela. Hemos ajustado nuestras matrículas y hemos aumentado nuestras horas de trabajo… Estamos mucho más cansados, pero seguimos contentos de no haber bajado un ápice nuestra exigencia y rigor en nuestras aulas. El paso del tiempo y la técnica digital nos ha ayudado porque la calidad que se puede obtener ahora con los equipos, conlleva una inversión menor en cámaras, que permite también una reducción de aparatos eléctricos con la misma calidad. Hemos descubierto el poder de las redes sociales, la importancia de la medición de resultados y la influencia del contexto y la responsabilidad que todos tenemos que hacer para apoyar nuestro cine y seguir creando desde España. En first team, estamos convencidos de la necesidad de difundir ahora un código de buenas prácticas del actor del sector audiovisual y estamos ofreciéndolo al sector para intentar dar soluciones que contribuyan a mejorar la calidad en el ejercicio de nuestra profesión. Estamos convencidos que en este momento de crisis, las oportunidades están abiertas para nuestros alumnos y que tanto nuestros programas formativos como el camino internacional que queremos para ellos les ayuda a insertarse profesionalmente en un sector siempre cambiante... 

17.              ¿Qué le dirías a un aspirante a actor que no sabe si matricularse en una escuela de interpretación más asentada y más clásica o bien estudiar en una escuela más innovadora como first team? 



Creo que es importante saber leer entre líneas. No fiarse de lo que más reluce, o de lo que más promete. No hay que buscar resultados rápidos, sino formación sólida. Como en todo, saber elegir es lo más difícil, pero para invertir en formación es necesario investigar la escuela, sus profesores, comparar sus programas formativos, las horas de dedicación, la cantidad y calidad de tutorías personalizadas a cada alumno… Creo que un actor debe aprender de todo, toda la vida. Que una escuela clásica le va a dar conocimientos profundos en una área y que nosotros le vamos a dar una especialización seria en otra que conocemos a fondo por propia experiencia, ya que la mayoría de nuestros profesores la han practicado en muchos países. Creo que los indicadores de calidad están en la innovación, en la capacidad de una escuela en cambiar su programa formativo según el contexto y las necesidades de la profesión. Creo que como más ágil sea una escuela de adaptarse y ser útil al sector profesional, mejor enseñará a sus alumnos. Creo que el maestro o la escuela no debe proteger al alumno, sino inspirarle a que siempre desee ser mejor, tiene la obligación de enseñarle a ser responsable con su propia profesión y tiene que crear el número de alumnos que el sector necesita. Creo que debe darle al alumno las herramientas para que él pueda ser lo más objetivo para que confíe en su trabajo y no necesite la constante referencia de gurús/maestros. Creo que ha de ofrecer también resultados concretos para ayudar a cada alumno a encontrar su sitio en el mercado. Creo que el estudiante es el que hace la escuela. Un buen estudiante ha de aprovechar una escuela al máximo. No entiendo los estudiantes que faltan a clase, que son perezosos durante el tiempo en el que pueden probar, investigar… Creo que se es más creativo cuando tienes menos miedo y cuando te lo pasas bien con tus compañeros.

18.              En los años dedicada a first team, ¿ha cambiado el perfil de alumnos que entran en la escuela? ¿Buscan los actores de las últimas promociones más fama rápida, la televisión es el medio más valorado por ellos, etc.?


Todos buscamos la solución más rápida, la pastilla milagrosa que nos va a curar de un resfriado, olvidándonos que comprender el propio proceso de conocimiento es la fuente de sabiduría. Todo lleva un tiempo y un buen maestro debe identificar la actitud que hace que el alumno no pueda aprender más y decírselo mientras que esté en la escuela para que pueda cambiarlo. Los estudiantes buscan todavía mano firme, todavía no se sabe trabajar en grupo y disfrutar con las ideas de otros, tienen miedo… Creo que se desilusionan cuando ven casos de personas que sin estudiar, les dan personajes protagonistas, cuando ven que no se valora la formación en nuestra profesión como se debería y tienen razón. Creo que los profesionales del cine debemos compartir nuestra experiencia y debemos escuchar las trabas que encuentran para ponérselo más fácil, para que entre todos, generemos un mejor ambiente de solidaridad y seriedad en nuestra profesión.
 
19.              Tal vez te parece adecuado mencionar a algún antiguo alumno que haya pasado por la fundación por alguna razón en particular...
Hay muchos alumnos que son nuestros amigos con el tiempo y que siguen pensando en crear un equipo y una comunidad de apoyo en first team. Eso nos revela que vale la pena lo que hemos hecho. Hay personas con las que estamos contentos de trabajar ahora con ellos. Hay alumnos que les hemos guiado hacia determinadas áreas que no tenían confianza suficiente para explorarlas, como su vis cómica, or ejemplo. Hay alumnos que han aprendido en nuestra escuela a investigar su propia diferencia y saber explotarla. Paco León, uno de ellos. Hay actores que quisieras ayudar más produciendo películas para ellos, insertándoles en el sector porque crees en ellos como actores y porque ves que al mercado le cuesta reconocerles…
 
Creo que el mejor alumno no es el que calla y otorga, sino el que tiene inquietudes y deseos que quiere que la escuela mejore en lo que puedes ofrecer e invierte su tiempo como voluntario. El antiguo alumno que más nos gusta es el que recuerda la escuela, claro, pero que, al mismo tiempo, rompe con la figura del maestro y vuelve lleno de cosas que contar a otros. Es importante que el actor que ha pasado por la escuela y que ha comprendido lo que queremos hacer, nos ayude a crear comunidad y piense en sus compañeros como posibles prescriptores de su trabajo. Su generosidad en la escuela, su transparencia en los proyectos que tiene o que piensa desarrollar va a hacerle más fuerte si sabe anteponer sus necesidades a las del grupo que crea. Los proyectos que se desarrollan en la escuela por antiguos alumnos me llenan de orgullo. Los proyectos que creamos desde la escuela tienen que desarrollar la creatividad, no solo conseguir unos resultados.

Corresponde a la escuela de disponer espacio y tiempo para seguir ofreciéndole al actor que ha acabado su ciclo formativo, un laboratorio donde probar y volver a equivocarse. Yo diría que estoy desilusionada cuando alguien deja la profesión o no consigue hacerse un espacio en el sector audiovisual. Creo que ahí hemos fracasado, bien en no saberlo ver desde el principio, bien porque no hemos sabido darle las armas para conseguir ejercer su profesión, que es lo que más les sigue gustando. Creo que la oportunidad llega si estás convencido que lo que haces es lo mejor que sabes hacer. Me gusta que el alumno aprenda a tener criterio para valorar con objetividad lo que él mismo hace por sí mismo. Me gustaría haberles dados los recursos necesarios para que sigan creando su propio trabajo con fuerza, alegrándose de los éxitos de sus compañeros, apoyándoles en sus primeros trabajos….

20.              ¿Qué nos puedes adelantar del libro que estás preparando, El director y el actor?
Es un libro que lo empezamos en Latinoamérica, con nuestra experiencia en escuelas de cine y después de trabajar con directores de muchos países. Lo que más nos gusta -es un libro que escribimos a la limón con Scott- es inspirar al director a sacar lo mejor del actor, estamos contentos cuando pierden el miedo en comunicar sus propias dudas y ven al actor como cómplice de su trabajo, el mejor efecto especial…, cuando se divierten creando juntos, cuando el director se emociona viendo todo lo que un actor llega a darle y cuando sabe inspirarle de toma a toma en un primer plano. Creo que hace falta un libro que, como el que hice sobre el actor, establezca unas actitudes más abiertas, más profesionales y desterre para siempre la idea de que es mejor trabajar con gente de la calle que con actores que no lo son.

21.              ¿En qué proyectos has estado involucrada últimamente? ¿Puede first team provocar que la Assumpta Serna actriz deje de estar tan activa delante de las cámaras?
Pues sí. Es lógico que no esté tan concentrada en sólo querer obtener el siguiente personaje y eso puede afectar a mi carrera, pero afortunadamente tengo una estructura en Europa y en América que todavía cree en mí como actriz, mis agentes. Sin ellos no podría seguir trabajando. Creo que esta profesión me ha convertido en mejor persona y que ahora me toca más sembrar en otros para que los cambios que yo quiero hacer en esta profesión les dé tiempo a otros a seguir luchando por ellos, como este código de buenas prácticas del actor del audiovisual que estamos difundiendo en la Fundación. Para mí esto es lo importante, dar cosas que sirvan a otros. No sirve estar convencidos de poseer la llave de la felicidad, hay que darla a otros para que la hagan suya y contribuyan a dar sentido a la vida, cambiando a mejor la realidad o al menos, con más criterio o posibilidades de reflexión. Creo que hay que dejar paso con alegría a nuevos actores y actrices, es el momento para que otros lleven a cabo aquello que tu nos has tenido tiempo o oportunidad de realizar.

22.              Con una carrera tan extensa como la tuya supongo que has tenido una serie de cómplices a lo largo de tu vida artística. Tal vez vez te apetece mencionar a algunos de ellos... (nombres no conocidos por el gran público, personas que ya han fallecido, etc.).
Todos los directores que me han dado un personaje, me han apoyado en esta profesión porque me han dado nuevas oportunidades de seguir creando personajes. Un rodaje es una vida en pequeño y si se sabe escuchar, se aprende mucho de cómo ser feliz en la vida. Siempre he aprendido como persona a ser positiva, siempre procuro creer en el proyecto que estamos haciendo. Hay personas que me han dado cosas que en aquellos momentos no he sabido ver, como Fernando Rey, que me avisó que haciendo una carrera internacional, pierdes terreno y fuerza en tu propio país. O personas como Miguel Hermoso, que me han enseñado el valor que supone para un director el que hagas promoción. He encontrado personas como José M. Vicuña que me presentó los primeros profesionales en Nueva York y que me hizo tener confianza en mí misma y en mi posibilidad internacional. Pero la persona con la que he compartido toda mi carrera es Alsira G. Maroto, una gran agente. Gracias a su visión, he podido desarrollar mi personalidad desde el lado más justo, me ha servido de espejo en los momentos donde la actividad frenética no te deja ver las cosas más importantes, el cariño por las personas que tienes al lado. Y por supuesto, mi marido, Scott Cleverdon, porque aprendo tanto de él, como persona y como profesional. Es la persona más inteligente que conozco. 


23.              Siempre que leo entrevistas de actores o personas relacionadas con el mundo del espectáculo me quedo con ganas de saber qué pruebas de cásting no superaste, o que trabajos no pudiste hacer por incompatibilidad con otros, algo que rechazaras, etc. Aprovecha para desvelarnos algo...
El casting que más me ha molestado perder es The death becomes her, una comedia que dirigió Robert Zemeckis (La muerte os sienta tan bien, 1992). Hubiera tenido la oportunidad de hacer una película en pleno corazón de Hollywood, trabajando con un director al que respeté muchísimo y con el que nos entendimos muy bien, en las cinco horas que trabajamos juntos en el guión y en el personaje, aporté ideas, me sentí apoyada y respetada… Pero el estudio prefirió darle el personaje a isabella Rosellini. El director la vistió como yo en Matador, le hizo decir mis palabras que encontramos juntos en el casting… Fue una pena estar sola, sin personas ni entidades españolas que me apoyaran para financiar la película dentro de la industria americana.
Otro personaje que no hice fue Naked Tango con Leonard Schroeder como director (Tango desnudo, 1990). El productor me quería para ese personaje (era el productor de El beso de la mujer araña, David Wiseman) y llegamos a ensayar toda una semana antes de Navidades. Quizás pregunté demasiadas cosas. El director quería otro tipo de actriz y el productor consiguió dinero de Francia con la actriz francesa que escogieron [Mathilda May]. Eso me enseñó cuán importante es que apuesten por ti los ejecutivos de las cadenas, distribuidores, y que tu propio país crea en sus actores.


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