sábado, 23 de abril de 2016

Muñecos españoles con nombre y apellidos. Primera parte.



¿Qué es un muñeco español con nombre y apellidos? Pues la muñeca española más famosa, tal vez, de la historia -con permiso de la Nancy-, la Mariquita Pérez, de gran éxito entre los años 40 y 60 y que hoy en día sigue fabricándose

 
 

Pero no nos vamos a centrar en la Mariquita Pérez, sino en muñecos y muñecas basados en personas y personajes españoles. Es decir, muñecos que tomaron como referente personas reales (cantantes y toreros, sobre todo), así como personajes encarnados por actores. En este último caso, sólo recogemos aquellos muñecos de personajes cuyo intérprete no queda oculto bajo una máscara o traje, sino que el personaje llevaba la cara de la persona que lo encarnaba (con maquillaje, claro está). Dejamos fuera, por ejemplo, los muñecos de Espinete y Don Pimpón (de los que ya tratamos aquí), pues en ellos no se reconoce a los actores que crearon esas identidades, Chelo Vivares y Alfonso Vallejo. No mencionamos muñecos del deporte y de la política y escogemos sólo los relativos al mundo del espectáculo: música, cine y televisión, sobre todo. Seguimos un orden cronológico -si es posible-, desde los años 50 del siglo XX hasta la presente década, para recoger los muñecos de tela y de plástico, o bien figuras de plástico o de PVC, de las siguientes personas y personajes, que en muchos casos hemos podido documentar en la web de compras de segunda mano TodoColección.
 
Tal vez uno de los muñecos más antiguos del tipo al que nos referimos sea el del torero Manuel Laureano Rodríguez Sánchez Manolete (1917-1947). Al parecer, fue creado por Pedro Gros en la década de los años 40, creador de la firma Gros, una de las primeras empresas de muñecos en España.

 
 
De la década de los cincuenta es el muñeco del protagonista de la película Marcelino pan y vino (Ladislao Vadja, 1955), es decir, el que llevaba la imagen del actor Pablito Calvo (1948-2000), uno de los primeros niños prodigio del cine español.

 
  
Dejamos mención de otros muñecos de Marcelino pan y vino, si bien ya no seguían la imagen de Pablito Calvo, sino de la serie de dibujos animados del año 2000.


En los años 50 y 60 fueron muy famosas las muñecas flamencas Marín, fabricadas en Chiclana (Cádiz), de cuyo museo ya hablamos aquí y cuya página web sigue activa, a pesar de cerrarse la fábrica en diciembre de 2014, después de 86 años de actividad. Algunas de las Muñecas Marín llevaron nombre propio, como la de bailarina de flamenco Lucero Tena (1938), reconocida conciertista de castañuelas o castañuelista, de gran popularidad a partir de los años 60. Tocando castañuelas es como apareció en la edición de la muñeca Marín.

 
 
 
  
Un muñeco Marín, al menos, llevó también nombre propio en los años 60, como fue el del torero Manuel Benítez El Cordobés (1936). 

 

El Cordobés dio también nombre a un muñeco de plástico de la fábrica de juguetes Famosa, al cual, como se puede ver en la caja, cedió la licencia para que se creara el muñeco.

 
 
 
 
La niña prodigio Pepa Flores Marisol (1948) fue, seguramente, el nombre propio español que mayor merchandising generó con su nombre e imagen en la década de los años 60, como vimos en alguna entrada anterior. Ella estuvo vinculada a la muñeca Mariquita Pérez, participando en anuncios y, al parecer, como aquí se explica, Marisol empleó trajes de esta muñeca diseñados para ella en sus primeras películas, como Un rayo de luz y Ha llegado un ángel.

 
 
  
Además, Marisol dio nombre a una muñeca propia, llamada también Marisol, la cual también anunció.

 
 
 
En la televisión los niños disfrutaban en los años 60 con las marionetas de la austríaca Herta Frankel (1913-1996), en las que sobresalía la perrita Marilyn, de la cual -como mencionamos en su momento- se crearon muchos productos. Si bien no hubo muñecos relativos a Herta Frankel, dejamos aquí anotadas otras marionetas a las cuales ella daba nombre e imagen, para los que niños de la época jugaran con ellas. 

 
 
 
El Festival de Eurovisión, con las victorias españolas de Massiel en 1968 y Salomé en 1969 interesó a las empresas jugueteras, que crearon muñecas relacionadas con el festival. Así, existió la muñeca que conmemoraba la victoria de Massiel (1947) en el Festival con el La la la. No ha sido posible encontrar fotos de la muñeca, sino una imagen de un catálogo de muñecas BB, de la marca Hermanos Berenguer, que prueba que esa muñeca estuvo a la venta y que hoy debe ser poco menos que inencontrable.

 
 
Tal vez tuvo mayor difusión la muñeca editada al año siguiente, relativa al éxito de Salomé (1939) con su Vivo Cantando. En este caso era un modelo de la muñeca Celinda de la marca Berjusa.

 
 
Los personajes infantiles de la televisión de los años 60 y 70 fueron también una fuente de inspiración para crear muñecos, como con el programa de televisión Los Chiripitifláuticos (1966-1976). Así, hubo muñecos de personajes como Locomotoro (encarnado por el actor Paquito Cano), Valentina (Mari Carmen Goñi), El Capitán Tan (Félix Casas) o El Tío Aquiles (Miguel Armario Bosch).

 
 
Tras Los Chiripitifláuticos heredaron el éxito entre los chavales de la época Los Payasos de la tele, que estuvieron en antena entre 1972 y 1981, con el programa El gran circo de la tele. Así, pudieron adquirirse muñecos con la imagen de Gaby, Fofó, Miliki y Fofito.

 
 
 
 
 
 
 
 

El programa de televisión Un, dos, tres... responda otra vez ha sido tal vez el espacio televisivo que, durante sus varias etapas, más productos sacó a la venta aprovechando su popularidad, como puede verse en este enlace. De la primera etapa del programa (1972-1973) es muy recordada la presencia de la parte negativa del programa, representada en esos años por el personaje de Don Cicuta, es decir, el actor Valentín Tornos (1901-1976), del cual se fabricaron muñecos de diverso tipo.

 
 
 
 
 
De la siguiente etapa del programa, es decir, de 1976 a 1978 es la muñeca relativa a la azafata del Un dos tres. Se trata una muñeca de la marca BB (Hermanas Berenguer), del modelo Core. Es decir, que esa muñeca correspondía a la etapa en la que fueron azafatas Victoria Abril, María Casal, María Durán, Beatriz Escudero, Raquel Torrent, Meggy Schmidt, Marián Flores, Cristina Brodin, June English, Úrsula Grin, Marta del Pino o Patricia Solís. 

 
 
  
Otro programa de la época que tuvo gran éxito entre el público infantil fue El Monstruo de Sanchezstein (1977-1978), presentado por María Luisa Seco. La estrella del programa era el monstruo Luis Ricardo Cantidubi, encarnado por el actor José Pepe Carabias (1947), del cual también se creó un muñeco.

 
  
Por esa época era también popular el payaso Charlie Rivel, es decir, Josep Andreu i Lasserre (1896-1983) del cual también existió algún muñeco de goma.

 
 
Seguiremos en la entrada siguiente con muñecos a partir de los años 80...

2 comentarios:

  1. La muñeca del vestido verde, no es la muñeca Marisol. También es de la firma Florido, pero su nombre es BRI BRI

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  2. Hace referencia a que Herta Frankel no tuvo muñecos, pero al menos la perrita Marilin si fue confeccionada por una prestigiosa diseñadora llamada Elvira Loyzaga, cuya fábrica se llamó Creaciones LOY, hizo preciosos muñecos de fieltro. Elvira nació en Granada en 1916 y falleció en Madrid en 1996. Creo que el perrito y otros títeres se comecializaron.

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