viernes, 21 de junio de 2019

La vida de Sonia Martínez contada por ella misma. Segunda parte.


No puedo decir que no haya tenido suerte en la vida, sino que yo misma la he tirado por la ventana. Así empezaba la biografía que la presentadora y actriz Sonia Martínez ofreció a en la revista Pronto en cinco números en la primavera del año 1991, cuyo contenido mostraremos en las siguiente entradas del blog.




Antes, y como continuación de la entrada anterior, repasamos su vida artística y personal, que tomamos del libro Juguetes rotos. Completamos las informaciones con la entrada de Wikipedia dedicada a ella o bien su ficha en IMDb. Las imágenes que que incluimos proceden de nuestra colección personal, o bien de IMDb o de la web Todocoleccion.net


A finales de los años 80, tras un tiempo alejada de la televisión y del cine, se hizo pública la adicción a la heroína de Sonia Martínez. En los medios de comunicación ya no apareció como presentadora o actriz, sino contando sus problemas con las drogas, declarando a los medios que había llegado a gastarse 40.000 pesetas (240 euros) diarias en su adicción. Así narró, por ejemplo, su boda con José Manuel Padilla Bravo Lolo (el 13 de diciembre de 1989), sus rupturas y reconciliaciones o los intentos por ambos de desintoxicarse de la droga. En concreto, Sonia Martínez lo intentó en varios centros, de ciudades como Madrid (centro de El Patriarca, Centro Modesto Lafuente, Hospital Gregorio Marañón, Centro de Ayuda al Toxicómano, Unión Española Antidroga), Zaragoza, Córdoba e incluso en el extranjero (Chile y Portugal).








En 1990 ella comunicó a los medios que había contraído la enfermedad del SIDA, lo que pudo complicar su deseo de ser madre. Tuvo un primer embarazo del que sufrió un aborto natural (la revista Pronto habló de tres abortos naturales) y finalmente dio a luz a hija Yaiza, nacida el 9 febrero de 1991, que llegó al mundo con los anticuerpos del SIDA y con síndrome de abstinencia, pero acabó negativizando la enfermedad.





Siguió apareciendo en medios de comunicación, pues un mes después de dar a luz fue detenida con su bebé en brazos, tras ser acusada de vender papelinas de heroína y esconderlas en la ropa de su bebé.


En consecuencia, perdió la custodia de su hija Yaiza y acudió a platós de televisión para contar su historia: su dependencia de las drogas, el desarrollo de la enfermedad del SIDA, haber ejercicido la prostitución en la Casa de Campo de Madrid, vivir en la indigencia, etc. Por ejemplo, 3x4 (14 de febrero de 1990), véase este enlace (a partir del minuto 19) –incluimos la noticia que incluyó la revista Pronto-; El día por delante (14 de marzo de 1990), vídeo que incluimos a continuación; De tú a tú (30 de julio de 1991); De tú a tú (18 de diciembre de 1990); Vivir, vivir, 1993. Incluimos un reportaje de la revista Pronto de febrero de 1990 que recogió cómo se encontraba en dicho momento.




Sus últimos años fueron los de una decadencia física y olvido por parte del público, si bien siguió apareciendo en revistas del corazón contando su historia. Su pasado deportista jugó en su contra: alargó su agonía por su resistencia física, derrollándose el SIDA en su cuerpo a partir de junio de 1992. Vivía entonces en la indigencia, si bien encontró ayuda, como el refugio que le dio un desconocido, llamado José Luis, en diciembre de 1992, como explicó a la revista Pronto, reportaje que incluimos. Tuvo también relaciones sentimentales, pero no llegaron a buen puerto, como se mencionó en una portada de la revista Pronto del año 1993.









Algunos personajes públicos intentaron ayudarla, como los casos del músico José María Cano (con la intervención de la Fundación de Ayuda contra la Drogradicción) o bien del presentador Pepe Navarro, que donó en el año 1993 cinco millones de pesetas (3000.000 euros) del concurso teléfonico de su programa Vivir, vivir para pagarle un tratamiento de desintoxicación, como aquí figura. Su canto del cisne artístico se produjo en la película Dame fuego (Héctor Carré, 1994; papel: doncella). Desconocemos si la voz que figura con su nombre en el largometraje editado en vídeo La matanza caníbal de los garrulos lisérgicos (Antonio Blanco y Ricardo Llovo, 1993) corresponde a Sonia Martínez, como figura en su ficha de IMDb.


Su fallecimiento se produjo el 4 de septiembre de 1994, con 30 años, víctima del SIDA (la causa fue una cirrosis hepática), en la Clínica de la Concepción de Madrid, donde llevaba ingresada dos meses y medio. Así se recogió la noticia en el diario ABC y en La Vanguardia. Incluimos portadas y recortes de revistas que trataron la noticia, como Diez minutos, ¡Hola!, Lecturas, Nuevo Clan, Semana -revista para la que también contó su vida en entregas semanales-, Teleindiscreta.  Como vimos en su momento (y como aquí figura), su tumba se encuentra en el Cementerio de Fuencarral de Madrid (cuartel 15, manzana 13, letra C).









Después de su muerte su nombre apareció en algunos momentos en los medios de comunicación, como sucedió en el año 2003, cuando de manera póstuma ganó un juicio a su favor, contra algunas revistas del corazón que habían publicado informaciones de su hija Yaiza una vez fallecida su madre. O bien en el año 2010, cuando la propia Yaiza acudió al programa Más allá de la vida. En el año 2007, por su parte, José María Cano, con el motivo del Día de las Drogas, puso a la venta un cuadro con el motivo de Sonia Martínez con el título Take a walk on the wilde Side, como aquí se explica.


Son muchos los homenajes o recuerdos que quedan de Sonia Martínez en la red, de los que mencionamos este, este, este, este y este otro enlace. Existe, por ejemplo, un grupo de amigos que lleva su nombre en Facebook, o bien diversos vídeos de homenaje en la red, como un programa de TVE de Ochéntame otra vez (a partir del minuto 45) o bien de fans colgados en YouTube.


  
Una vez visto lo que se sabe de la vida personal y profesional de Sonia Martínez veremos en las siguientes entradas lo que Sonia Martínez contó de su propia vida a la revista Pronto en el año 1991.


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